Rusia ha alertado este martes a los ciudadanos de Kiev de nuevos bombardeos sobre la ciudad y ha pedido que abandonen sus hogares, según se ha señalado en un comunicado del Ministerio de Defensa ruso. Inmediatamente después, las tropas ha bombardeado la torre de televisión de la capital, un ataque en el que han fallecido al menos cinco personas y que deja a la población sin señal de televisión en la ciudd. Los bombardeos rusos han alcanzado ya las principales ciudades del este de Ucrania, y Kiev se prepara para recibir un enorme convoy del Kremlin más de 60 kilómetros de longitud que pretende asediar la capital tras encontrar la resistencia de la población ucraniana en intentos previos.

La atención, en la última jornada, se ha centrado en Járkov, la ciudad más castigada por el momento. En la mañana de este martes ha sufrido una explosión en la plaza principal, dejando 10 muertos y 35 heridos. El ataque aéreo se ha producido contra la sede de la administración regional, un edificio ubicado en mitad de la ciudad, la segunda más grande del país. Además, se están produciendo ataques a barrios residenciales en la ciudad, lo que podría constituir crímenes de guerra, tal y como ha explicado el Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Josep Borrell.

Rostilav Shakvron Filippenko, matemático español, ha explicado en Al Rojo Vivo que "es imposible tomar Járkov sin víctimas, porque justo en el norte de la ciudad, que es por donde vienen los Rusos, está el área residencial más grande de todo el país". "Ahí viven más de 400.000 civiles, familias. Es tan grande que necesita tres hospitales para abastecerse", ha indicado el joven. El pasado lunes, Járkov también era el escenario de uno de los ataques más duros hasta el momento. Una lluvia de misiles rusos causó la muerte de decenas de personas al impactar contra barrios residenciales de la ciudad, situada a 35 kilómetros de la frontera con Rusia.

Hubo un bombardeo muy fuerte de la unidad de Okhtyrka. Más de 70 militares murieron, y civiles también"

Dmytro Zhyvytskyi (jefe Administración Militar Regional de Sumy)

A pocos kilómetros, en Okhtyrka, al menos 70 militares ucranianos han muerto en un solo ataque ruso, el más violento de los seis días de guerra que se suman en Ucrania. Las tropas del Kremlin bombardearon con lanzaderas múltiples Grad, según ha indicado el jefe de la Administración Militar Regional de Sumy, Dmytro Zhyvytskyi: "Hubo un bombardeo muy fuerte de la unidad militar en Okhtyrka, la unidad militar, desafortunadamente, fue completamente destruida. Más de 70 militares murieron y civiles también", ha aseverado.

Zhyvytskyi asegura que durante toda la noche la región de Sumy ha sido atacada por el Ejército ruso, que también ha tenido que lamentar bajas. "Sumy está bajo asedio, pero estamos repeliendo los puntos de control enemigos, algunos grupos se están abriendo paso. Más de una docena de unidades de equipo enemigo han sido destruidas hoy", ha insistido el jefe militar, que ha asegurado que los ciudadanos están usando cócteles Molotov.

Los ciudadanos que habían logrado sobrevivir tuvieron que toparse con cadáveres de transeúntes y vecinos. Una imagen espeluznante que quiso compartir el propio Ministro del Interior de Ucrania, Antón Gueráschenko, para hacer testigo a la comunidad internacional de la barbarie de la guerra. Mientras, las alarmas antiaéreas suenan por sexto día consecutivo en Kiev. Tras una jornada marcada por negociaciones infructuosas en Gomél, un convoy de más de 60 kilómetros de tanques rusos cargados con artillería pesada se dirige sin oposición a la capital ucraniana.

Nuevos ataques a la capital

Las tropas de Putin preparan un segundo ataque a Kiev tras haber fracasado en su intento de cercarla en las jornadas anteriores. La demostración de fuerza del Kremlin ha sido detectada por drones estadounidenses, que han podido captar las impactantes imágenes del kilométrico convoy con el que Putin responde a la resistencia ucraniana. Por el sur, Jersón ha sido otra de las ciudades alcanzadas por el Ejército ruso esta madrugada. Allí, las tropas ya han situado un puesto de control de entrada de la ciudad, según ha confirmado el alcalde.

Entretanto, el goteo de refugiados que consigue atravesar la frontera con Polonia no deja de crecer. La ONU ya cifra en más de 600.000 los refugiados que ha dejado hasta ahora el conflicto. Se trata del éxodo más grande dentro de Europa desde la guerra de los Balcanes. Por otro lado, las consecuencias económicas de la invasión siguen añadiendo presión al Kremlin. La última gran empresa en unirse a la respuesta a Putin ha sido 'The Walt Disney Company', que ya ha anunciado que no estrenará sus nuevas películas en Rusia como condena a la intervención militar.'

'Netflix' y 'The Warner Bros' se sitúan en la misma línea, mientras que Meta ya ha anunciado que restringirá sus redes sociales en el país, entre ellas Facebook, Instagram y WhatsApp. El presidente francés Emmanuele Macron ha insistido: "Los occidentales vamos a hundir la economía rusa". Así lo ha aseverado el mandatario en una entrevista con la emisora de radio pública France Info, donde ha remarcado que "vamos a librar una guerra económica y financiera total a Rusia".