El autor de la masacre en el colegio de Primaria de Uvalde, en Texas, se habría atrincherado en un aula del centro escolar y matado allí a todas sus víctimas, 19 niños y dos profesoras.

Así lo ha indicado un portavoz del Departamento de Seguridad Pública del estado, el teniente Chris Olivarez, en declaraciones a la 'CNN', que recoge que todas las víctimas mortales y los heridos se produjeron dentro de la misma clase.

"Muestra la completa maldad de este tirador", ha comentado Olivarez en declaraciones a la citada cadena, señalando que múltiples niños resultaron heridos. De acuerdo con la 'CNN', el tirador, Salvador Ramos, estuvo en el colegio hasta una hora antes de que los agentes entraran a la fuerza en el aula y le abatieran.

El tiroteo masivo perpetrado por Ramos, de 18 años, es el más mortífero cometido en un centro escolar desde el de Sandy Hook hace casi 10 años, donde fueron asesinadas 26 personas.

Mensajes en las redes antes del tiroteo

Antes de dirigirse a la escuela, el atacante también disparó a su propia abuela, que continúa en estado crítico. En los días previos habría mostrado las armas -que compró apenas cumplió los 18- a través de sus redes sociales y enviado fotos de las mismas a un compañero de clase.

Unos minutos antes de cometer la matanza, escribió mensajes en Facebook en los que indicaba que acababa de disparar a su abuela y que se disponía a tirotear un colegio. La empresa propietaria de la red social ha puntualizado que eran mensajes privados, no visibles para el resto de usuarios.

Poco después, Ramos asesinó a sangre fría a 19 niños de no más de 10 años y sus profesoras, Eva Mireles e Irma García, al grito de "vais a morir todos". El atacante, al parecer, era un exalumno del centro en el que perpetró la masacre y había sufrido bullying.

Días antes del tiroteo, había entablado conversación con una joven a través de Instagram a quien envió varios mensajes crípticos el mismo día del tiroteo. "Estoy a punto de", rezaba uno de ellos. Cuando ella le preguntó a qué se refería, él le dijo que se lo diría más tarde: "Tengo un pequeño secreto que quiero contarte", le dijo.