Europa lucha contra una nueva ola de la pandemia de coronavirus que está dejando en algunos países récord de contagios que no se habían observado, si ni quiera, cuando estalló la crisis sanitaria. Una situación epidemiológica que, junto a los bajos índices de vacunación y la cercanía de la campaña navideña, preocupa a los gobiernos de todo el continente.

Al inicio de este repunte de infecciones, varios países apostaron por la implementación del pasaporte COVID para acceder a cualquier espacio público cerrado. Si bien, esta medida parece no haber sido suficiente para aumentar las tasas de inmunización. Por ello, ya debaten la vacunación obligatoria.

En Austria, a partir de febrero de 2022, la vacunación será obligatoria para toda la población diana. Este es uno de los países de Europa Occidental con las tasas de inmunización más bajas. Solo el 66% de la población cuenta con la pauta completa. Así las cosas, quien no haya sido inoculado con alguno de los sueros contra el COVID-19, a partir del próximo año podrá ser sancionado duramente.

Además, Austria ha ordenado un confinamiento domiciliario en todo el país durante, al menos, 20 días. Los ciudadanos solo podrán salir de casa para trabajar, hacer la compra o practicar deporte al aire libre, mientras todos los establecimientos que no comercializan bienes de primera necesidad permanecerán cerrados.

Austria amanece hoy confinada e impondrá la vacunación obligatoria en febrero

En un principio, el gobierno austriaco decidió confinar solo a la población no vacunada pero finalmente, esta medida se extendió a toda la ciudadanía. Una dura restricción que ha generado protestas durante todo el fin de semana.

En Alemania también se está debatiendo imponer la vacunación obligatoria, ya que la obligatoriedad del certificado de vacunación para entrar en los espacios cerrados no está surtiendo el efecto que esperaban. Según los últimos datos, en este país solo un 67,9% tiene la pauta vacunal completa.

Por ello, varios miembros del bloque conservador han trasladado que el país debería tomar el mismo camino que Austria e imponer la inmunización de manera obligatoria. En la misma línea se ha pronunciado el presidente del Instituto Robert Koch, que si bien asegura que "nadie quiere" esta medida, no hay que descartarla "si ya se ha intentado todo lo demás".

La Asociación Profesional de Pediatría y Medicina Juvenil y la Confederación para la Protección de la Infancia también se han pronunciado a favor de la obligatoriedad de la vacuna para los adultos: "Las vacunas contribuyen a un regreso a la normalidad y al restablecimiento de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos".

En Alemania también estudian aplicar la inmunización obligatoria para aumentar las tasas de vacunación

Por su parte, Baviera, en el sureste de Alemania, cerrará bares y discotecas a partir del 24 de noviembre durante tres semanas. Este estado tampoco abrirá los mercadillos navideños y los eventos culturales y deportivos solo podrán estar a un 25% de su aforo. Asimismo, solo se permitirán reuniones de un máximo de cinco personas de dos núcleos convivientes si no están vacunados.

Tampoco descartan aplicar nuevas restricciones en Francia, donde la "quinta ola ha comenzado como un rayo", según ha señalado el portavoz del Gobierno galo, Gabriel Attal. Este también ha indicado que el Ejecutivo sigue muy de cerca el crecimiento de la incidencia para estudiar nuevas medidas contra la pandemia. "Hoy estamos en 164 pero lo más probable es que superemos los 200 en los próximos días. Llegado el caso, se buscarán soluciones a nivel local para que implementar estas medidas de la manera más sencilla posible", ha declarado. Aquí, el porcentaje de población con la pauta completa se sitúa en el 69,1%.

En Bruselas, miles de ciudadanos han salido a la calle para protestar contra el certificado COVID, que desde octubre debe esgrimirse para acceder a cualquier establecimiento. En total, 40 personas han resultado detenidas tras una manifestación que ha congregado a unos 35.000 belgas. Unas manifestaciones que se han extendido también a Países Bajos, donde los bares y restaurantes tienen que cerrar a las 20:00 horas y las tiendas no esenciales a las 18 y los eventos deportivos ya no cuentan con público en sus gradas.