Los ataques a civiles se siguen sucediendo en la tercera semana de guerra a pesar de la esperanza en las últimas negociaciones entre Rusia y Ucrania para acordar un alto el fuego. Esta madrugada se ha producido un ataque contra una escuela infantil en la ciudad de Merefa, en la región de Járkov. El Servicio Estatal de Emergencias ha indicado que "como resultado del ataque, el edificio de dos plantas ha quedado parcialmente destruido", aunque parece que no hay víctimas. Además, se ha registrado un incendio que varios camiones de bomberos aún tratan de sofocar.

Durante la pasada jornada, Ucrania denunció el bombardeo ruso de un teatro en la ciudad asediada de Mariúpol, que servía como refugio a gran parte de la población de la ciudad. Según estimaciones de la Alcaldía de Mariúpol, en palabras del vicealcalde, entre 1.000 y 1.200 personas se encontraban refugiadas en el instante del bombardeo en ese teatro, sin embargo, no hay constancia de víctimas mortales. De hecho, se ha podido evacuar a numerosas personas con vida.

En las imágenes tomadas por satélite se muestra cómo en el patio del teatro estaba pintado en ruso la palabra "niños" para el edificio como una zona de especial protección. Rusia, sin embargo, ha negado el ataque en una ciudad que ya tiene entre el 80 y el 90% de sus edificios dañados por los bombardeos.

Si bien aún se desconoce el número de víctimas mortales que podría haberse cobrado el bombardeo, las cifras oficiales de Ucrania ya contabilizan más de 2.500 civiles asesinados en la ciudad de Mariúpol antes de este último ataque. Los crímenes contra civiles se han repetido en numerosas zonas del país, aunque Rusia sigue negándolo. De hecho, al bombardeo de edificios civiles, refugios e incluso escuelas se suma el ataque de las tropas del Kremlin a una cola del pan en Chernígov, en el que habrían muerto 10 personas. En total, según informa el jefe de la Administración Estatal Viacheslav Chaus, al menos 53 personas han sido asesinadas en los bombardeos rusos en la ciudad en las últimas 24 horas. "El enemigo está exponiendo la ciudad a la artillería sistémica y los ataques aéreos, destruyendo la infraestructura civil de Chernígov. En las últimas 24 horas, 53 cuerpos de víctimas asesinadas por los rusos han sido llevados a la morgue", ha aseverado.

También en la capital, Kiev, al menos una persona ha muerto y tres han resultado heridas en la madrugada de este jueves después de que los restos de un misil derribado impactaran contra un edificio residencial, según el servicio de emergencia de Ucrania. El edificio, de 16 plantas, fue atacado sobre las 5.00 de la madrugada y 30 personas han sido evacuadas hasta el momento. Mientras, los equipos de rescate siguen buscando a personas que pueden haber quedado atrapadas bajo los escombros, según recogen varios medios locales.

Jersón, sitiada desde el comienzo de la invasión, también se encuentra al borde de una crisis humanitaria, según exponen las autoridades ucranianas. Según ha indicado la comisaria para Derechos Humanos del Parlamento de Ucrania, Liudmila Denisova,"debido a la ocupación temporal de asentamientos en la región, especialmente los pequeños, la gente tiene una escasez crítica de medicinas y a veces de alimentos".

Sin embargo, la ofensiva rusa está estancada. Tras 22 días de guerra, las deficiencias en el operativo y la resistencia ucraniana ha complicado el avance del Kremlin, que centra su ofensiva en el desgaste bombardeando edificios civiles. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha condenado estos ataques a la población ucraniana en una entrevista con la cadena estadounidense NBC.

Zelenski ha asegurado que Rusia ya ha cruzado "todas las líneas rojas" y ha alertado de que la Tercera Guerra Mundial podría haber comenzado. "Si están lanzando intencionalmente esos misiles contra jardines de infancia, contra escuelas o universidades eso es un cruce de cada línea", ha subrayado. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha tildado por primera vez a Vladimir Putin de "criminal de guerra", unas palabras que desde el Kremlin han calificado de "inaceptables e imperdonables".