Las calles de Washington, en llamas por la muerte de George Floyd, el último caso de brutalidad policial que ha levantado la indignación en EEUU. Por tercer día consecutivo, los manifestantes se concentaron frente a la Casa Blanca y en otros puntos de la ciudad, ignorando el toque de queda decretado en la capital.

Así, y haciendo frente a la Guardia Nacional, los manifestantes encendieron hogueras en las zonas adyacentes a la Casa Blanca, incendiaron algunos comercios y atacaron con piedras y otros objetos las fachadas de varios establecimientos. En Twitter circulaba una imagen aérea de Washington en la que se observaba su icónico obelisco rodeado de espesas columnas de humo.

"Sin justicia no hay paz", era uno de los gritos más repetidos entre los manifestantes junto con "No puedo respirar", en alusión a la petición de Floyd a los agentes durante su violenta detención. De momento, se desconocen las cifras de lesionados o detenidos durante esta jornada.

El Servicio Secreto protegió en el búnker subterráneo de la Casa Blanca a Donald Trump.

La intensidad de las protestas y la violencia de algunos de los manifestantes provocó que el Servicio Secreto, encargado de la seguridad del presidente de EEUU, protegiera en el búnker subterráneo de la Casa Blanca a Donald Trump el pasado viernes. El New York Times indicó que el presidente fue llevado al búnker en la noche del viernes mientras los manifestantes forcejeaban con los agentes del Servicio Secreto para retirar las barreras metálicas instaladas frente a la verja que rodea la residencia presidencial.

Según la CNN, Trump estuvo en el búnker cerca de una hora antes de regresar al sector de la Casa Blanca que le sirve de residencia, mientras en el exterior los manifestantes tiraban piedras y mantenían escaramuzas con los agentes. Ninguno de los dos medios aclaró si la primera dama, Melania Trump, y su hijo Barron tambiénn fueron llevados al búnker.

Protestas y saqueos en Nueva York

Las movilizaciones y los incidentes también se dieron en otros puntos del país. En Nueva York, la violencia policial del pasado sábado tuvo respuesta en sólo 24 horas, con saqueos en las tiendas de moda del Soho y en múltiples establecimientos.

Si bien durante el día las múltiples manifestaciones en contra del racismo por el caso George Floyd en los distritos de la Gran Manzana fueron pacíficas, grupos de jóvenes optaron por la violencia caída ya la noche, tanto en el Bajo Manhattan como, en menor medida, en el Barclays Center de Brooklyn.

Los manifestantes llegaron al Soho procedentes de Brooklyn a través del puente de Manhattan bajo la consigna 'Black Lives Matter' (las vidas de los negros importan). Durante el recorrido fueron quemando basuras, lanzando botellas, contenedores, rompieron las lunas de los coches patrulla que encontraban y ponían barricadas en las vías.

La hija del alcalde de Nueva York fue detenida el sábado en una manifestación.

No obstante, los agentes policiales, que llegaron a detener a la hija del alcalde durante una manifestación, tuvieron una actuación más contenida que la víspera, cuando dos vehículos policiales llegaron a arrollar a numerosos manifestantes.

La Policía de Nueva York ha detenido a un total de 730 personas desde el pasado viernes. Ayer, el día de los peores altercados, se produjeron 345 arrestos después de una noche caótica que causó 33 policías heridos y 47 vehículos policiales dañados.