Una persecución desproporcionada e injusta. Así califica Amnistía Internacional los últimos 11 años en la vida de Julian Assange. Rechazan la última sentencia que coloca cada vez más cerca de su extradición a Estados Unidos.

Olatz Cacho, portavoz de Amnistía Internacional, explica que Reino Unido tiene la obligación de no enviar a nadie a un lugar donde su vida y seguridad corra peligro. Desde el movimiento aseguran que hay muchas incongruencias en el caso. "Los medios de comunicación que tuvieron acceso y difundieron los papeles de Wikileaks fueron alabados por informar y mostrar los crímenes de guerra. Por otro lado, nadie han rendido cuentas por estas violaciones de derechos humanos", señala Cacho.

Assange lleva tres años recluido, en prisión provisional, en la cárcel londinense de Belmarsh. Fue su "delicado" estado mental lo que permitió paralizar el anterior intento de extradición. Fidel Narváez, el cónsul de Ecuador en Londres, hace hincapié en el altísimo riesgo de que termine con su vida en caso de ser extraditado a Estado Unidos.

Ahora todo depende de una persona: la ministra de Interior británica. Sin embargo, si ésta confirma la sentencia, tampoco sería el final de Julian Assange. Narváez explica que sería necesario volver a litigar en una corte de mayor jerarquía el asunto de que no tendrá un juicio justo en Estados Unidos.

Si la apelación fracasa siempre le quedará el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. "Eso debería tener jurisdicción sobre Reino Unido, pero estamos en un escenario postbrexit", asegura el experto. Aministia Internacional recuerda que Obama ya perdonó a su fuente, Saning. Ahora, es el turno del creador de Wikileaks.