El canciller alemán, Olaf Scholz, ha anunciado este jueves que su Gobierno ha decidido reducir temporalmente el IVA del gas del 19% al 7% para aliviar el impacto de la subida de precios para ciudadanos y empresas.

La medida estará en vigor desde el 1 de octubre hasta finales de marzo de 2024, el mismo periodo durante el cual el precio del gas se verá incrementado por una serie de suplementos extra para compensar los costes adicionales que tienen las empresas debido a la reducción del suministro de gas ruso.

"Con este paso, ofrecemos un alivio que es claramente mayor que la carga adicional que suponen los suplementos y esperamos de las empresas del sector del gas que transmitan esta reducción de forma directamente proporcional a los consumidores," ha dicho Scholz en una breve comparecencia. Ha repetido además el lema que ha adoptado en relación a las consecuencias de la crisis energética para los ciudadanos, "You'll never walk alone" o "Nunca caminarás solo" en inglés.

El canciller ha cerrado su anuncio recordando que en las próximas semanas dará a conocer un tercer paquete con medidas de alivio para ciudadanos y empresas, que se sumará a los dos primeros que ya han sido acordados, con un coste de 30.000 millones de euros. "La cuestión de la justicia es decisiva para que el país permanezca unido en esta crisis," ha aseverado.

Este lunes, el coordinador de área del mercado del gas en Alemania, Trading Hub Europe (THE) ha informado de que el nuevo suplemento que las empresas podrán cobrar para transferir a los clientes los costes adicionales originados por la compra de gas a precios elevados tendrá un importe de 2,419 céntimos por kilovatio/hora.

A esta tasa, que estará vigente a partir del 1 de octubre, se sumarán según se ha sabido hoy otro suplemento para compensar los costes adicionales del almacenamiento de gas (0,059 céntimos) y el suplemento conocido como "de balance", que a partir de esa fecha pasará de 0 a 0,57 céntimos.

Todo ello implica que los consumidores privados tendrán que hacer frente a pagos adicionales de más de 500 euros al año en el caso de familias de varios miembros, según los medios alemanes. El Gobierno ha autorizado a las empresas a transferir al consumidor estos costes adicionales ya que de lo contrario, ha argumentado, éstas se verían amenazadas por la insolvencia y estaría en peligro la seguridad del suministro.

Berlín solicitó a la Comisión Europea (CE) poder prescindir de forma excepcional de recaudar el IVA de estos suplementos, pero tras obtener esta semana una negativa, el Ejecutivo liderado por Scholz ya había anunciado que buscaría una alternativa para evitar incrementar todavía más la carga para el consumidor final. La reducción del suministro de gas ruso a través del gasoducto Nord Stream 1 ha obligado a los importadores alemanes a comprar a otros proveedores a precios mucho más altos de lo previsto.