La jornada de mañana puede ser la más peligrosa de la ola de calor, según los pronósticos. El sábado es el día cuando se esperan las máximas más elevadas, lo que puede provocar golpes de calor o insolaciones, que pueden terminar en fallecimientos.

En torno a 43 provincias se encuentran en temperaturas extremas y varias capitales podrían batir sus récords de calor. Así, por ejemplo, en Madrid se podrían alcanzar los 41ºC, batiendo la marca de hace 101 años. En Córdoba se podrían superar los 47ºC, algo que solo ha sucedido en tres ocasiones: en 1995, en 2003 y en 2017. Y en Burgos, la capital podría llegar a los 39ºC, un histórico desde hace 79 años.

Con tanto calor, habrá mucha energía disponible en la atmósfera, por lo que pueden producirse severas tormentas, secas, de granizo o con rachas de viento muy fuertes. Hay aviso por tormentas en Aragón y en Comunidad Valenciana.

La primera ola de calor, la más mortal

La primera ola de calor del verano es la que más muerte provoca, por lo que deberían extremarse las precauciones.

Así se desprende de un estudio publicado en el American Journal Epidemiology, que establece que la mortalidad en España se dispara un 21% en la primera ola del verano con temperaturas 'normales' -elevadas, pero en la media-, un exceso de decesos que asciende al 64% cuando el mercurio marca récord.

En los siguientes episodios de altas temperaturas el exceso de muerte sube un 7% -normales- y un 29% -elevadas-, respectivamente, mucho menos que con la primera oleada.

"Aunque todavía se sabe poco sobre el riesgo asociado de mortalidad, los tiempos parecen compatibles con los estudios experimentales, lo que muestra cómo la aclimatación se construye tras dos semanas de exposición al calor y desaparece después de tres semanas sin exposición", aseveran los investigadores, que han recogido datos de temperatura y mortalidad en 305 localizaciones de nueve países, entre ellos España, entre 1985 y 2012.

La razón, según la investigación, es porque al principio hay una falta de aclimatación del cuerpo al calor y también más gente vulnerable al inicio del verano que al final del mismo.

Estos efectos no solo se notan en el aumento de los fallecimientos: la ola de calor afecta más al cuerpo en el primer episodio y el cuerpo se resiente dos o tres días más que en las siguientes.

"Si la población se puede adaptar a las altas temperaturas en un período relativamente corto de tiempo, a través de aclimatación fisiológica o comportamientos adaptativos, la carga sanitaria de periodos largos de calor puede ser más baja", apuntan.

¿Qué hacer ante un golpe de calor?

El golpe de calor es sin duda la expresión más extrema, la peor situación de todas las que tienen que ver con el calor y con las atlas temperaturas, pudiendo incluso poner en peligro la vida, especialmente en ancianos y en niños y niñas muy pequeños. El calentamiento global ya causa un tercio de las muertes por calor en el mundo.

A principios de este verano, los especialistas de los Programas de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (PAPPS-semFYC) prepararon una serie de consejos y de recomendaciones de cara a los posibles problemas que el calor puede generar, sobre todo el días de máximas temperaturas.

  • Evite salir de casa y la realización de actividades que requieran un esfuerzo físico durante las horas centrales del día.
  • Si tuviera que salir o exponerse al sol por motivos laborales, se recomienda alternar con periodos de descanso a la sombra y mantenerse hidratado, beba agua con cierta frecuencia.
  • Use gorras, sombreros, ropa holgada que transpire, gafas de sol con filtros homologados frente a radiaciones ultravioletas y protectores solares para la piel.
  • Evite comidas copiosas y calientes. Tome frutas y verduras.
  • Beba agua de manera frecuente. No consuma bebidas azucaradas ni alcohólicas, aumentan la deshidratación y son perjudiciales para la salud.
  • Mantenga fresca su vivienda, cierre las persianas y las cortinas de las fachadas expuestas al sol y recuerde abrirlas por la noche para ventilar y refrescar.
  • Apague la luz artificial y los aparatos eléctricos cuando sea posible.
  • Mantenga sus medicamentos en un lugar fresco.
  • No deje en el interior del coche a personas con las ventanillas cerradas cuando estacione el coche.
  • Refrésquese cada vez que lo necesite.