El agua anega cientos de hectáreas. La crecida del río Ebro y su avance por Tudela (Navarra) y Novillas (Aragón) deja imágenes que impresionan, más si cabe, a vista de dron. Precisamente, el presidente de Aragón Javier Lambán ha anunciado que van a solicitar la declaración de zona catastrófica. Lambán ha precisado que está en contacto con la presidenta de Navarra, María Chivite, para formalizar de manera conjunta la petición, que ya han trasladado al jefe del Ejecutivo central, Pedro Sánchez.

La población de Novillas (Zaragoza), el primer municipio de la ribera del Ebro aragonés, respira aliviada tras pasar esta noche la punta de la crecida extraordinaria del río sin causar daños personales y a la espera de que baje el nivel del agua, que ha anegado dos terceras partes del término, para evaluar el resto de daños.

La noche ha sido agitada para el alcalde, Abel Vera, que ha podido descansar a intervalos, preocupado por la resistencia del dique que protege el casco urbano después de la elevación que acometió ayer la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y que, de momento, ha precisado a Efe, sigue aguantando, si bien siguen pendientes de posibles filtraciones de agua.

Aunque la situación "no es tan crítica" como anoche y el caudal ya ha bajado unos 30 o 40 centímetros, Vera ha informado de que sigue en niveles "muy altos" y no descarta que aguas abajo la fuerza del agua haya roto todas las motas. De las 2.500 hectáreas de término municipal, el alcalde calcula que el agua habrá anegado dos terceras partes y se ha "salvado" el casco urbano y "algo" de monte, por lo que ya es superior a la de 2015.

Tras las evacuaciones de 55 vecinos ayer de la parte baja del pueblo como medida de prevención, ya no ha sido necesario el traslado de más habitantes. La punta de la crecida se dirige ahora hacia Zaragoza, y aunque no llegará hasta últimas horas de este martes, ya presenta un caudal de 1.709,83 metros cúbicos por segundo y una altura de 4,71 metros (en 2015, la última gran avenida, alcanzó 2.448 m3/s y 6,10 metros de altura).

En Tudela (Navarra) se alcanzaba el máximo de la crecida en la tarde del domingo, con 2.700 m3/s y una altura de 6,18 metros.

Hoy este municipio navarra ha pasado al nivel 1 de emergencia de inundaciones tras descender el nivel del río Ebro de los 2.709 metros cúbicos por segundo, que registró el domingo a las dos de la tarde a su paso por la ciudad, a los 2.292 metros cúbicos por segundo que ha marcado el sistema de medición instantánea de la Confederación Hidrográfica del Ebro a las 9:00 horas de hoy.

Desde el consistorio tudelano han informado de que se ha reabierto al tráfico el puente del Ebro, cortado desde la tres de la madrugada del domingo, y el carril de salida de Tudela por el paseo de Pamplona, mientras que permanece cerrado el de entrada hasta que acaben las labores de limpieza.

Asimismo, la Policía Local ha comunicado que se puede acceder a Tudela por Paseo del Castillo y la calle Caldereros y que todavía se encuentran cerrados a la circulación de vehículos y tránsito peatonal el Paseo del Cristo y las calles Verjas, Portal y Fosal.