Temperaturas de 27 grados en el momento más 'frío' de la madrugada. No es una forma de hablar. Esta cifra se ha registrado en la noche entre el 13 y el 14 de junio de este 2022. Dormir con estas condiciones no es nada fácil, y menos cuando la situación se viene repitiendo varios días porque estamos, sí, en medio de una ola de calor.

Pese a que en principio se estimaba que la ola de calor de este junio iba a durar hasta el jueves 16 de junio, las últimas informaciones meteorológicas apuntan a que también el fin de semana será tórrido, de acuerdo con la información de la jefa de Meteorología de laSexta, Isabel Zubiaurre. Hablamos de una ola de calor que podría durar más de una semana, que además es histórica por ser tan temprana. Y no, no es normal: estamos en primavera y el calor cada vez es más alto y llega antes.

Ante esta situación, ¿cómo dormir? Hay quien puede pensar que lo mejor es tirar de aire acondicionado, pero lo cierto es que esta opción es de las menos recomendables. No solo por el gasto energético que conlleva, sino porque el aire acondicionado puede acabar provocando otros problemas como lumbalgias. Si aún así eres esas personas que no pueden vivir sin el aire acondicionado, los expertos coinciden en recomendar que solo se pongan a un máximo de cinco grados menos que la temperatura del exterior y que, por supuesto, nunca baje de los 18 grados centígrados.

Si prefieres optar por una opción más ecológica o directamente no tienes aire acondicionado, la cierto es que existen algunos trucos que funcionan a la hora de conciliar el sueño pese a las altas temperaturas.

  • Cenar ligero
  • Ducharse con agua templada (no fría): de esta forma evitas cambios bruscos de temperatura que acabarían dándote más calor
  • Usar paños húmedos: por ejemplo en la frente y mejor en cuello, nuca, muñecas, interior de codo, corvas.
  • Usar ventilador mejor que aire acondicionado: refresca la estancia y gasta menos energía
  • Ventilación cruzada y que no sea directa: si puedes, abre ventanas cruzadas, de forma que el aire entre y salga por diferentes espacios, lo que refresca el ambiente
  • Ropa ligera elaborada con materiales naturales (evita la licra y la ropa muy pegada)
  • Tampoco puede faltar la hidratación constante, con un vaso de agua cerca de la cama

Cómo preparar el dormitorio para dormir

Por supuesto, antes de dormir hay que preparar la situación. Los expertos siempre hablan de rutinas de sueño que podemos poner en práctica antes de irnos a la cama, como estar lejos de pantallas.

En lo relativo a la habitación, también hay muchos trucos que nos ayudarán a que la estancia sea más fresca en el momento en el que vamos a la cama. Así por ejemplo, mantén el espacio con las persianas bajadas y la ventana cerrada durante las horas de sol: aunque pueda en un momento parecer que no se ventila, lo cierto es que cuando hace calor lo que entra es eso, calor. Por lo tanto, lo mejor es tener la habitación en la máxima penumbra posible y abrir ventanas y persianas una vez el sol se haya puesto.