Los trabajadores del sector del metal en Cádiz han emprendido este jueves su tercera jornada de huelga tras darse por rotas las negociaciones entre representantes sindicales y patronal. Sin embargo, ambas partes han vuelto a sentarse en la mesa de negociación y llevan desde las 18:00 horas intentando buscar una solución al convenio colectivo. De hecho, sus posturas estarían "más cerca de lo que las dejaron esta madrugada". Así lo ha descrito José Muñoz, secretario general de la FEMCA, a su entrada a la reunión en la Consejería de Empleo en Sevilla.

Este encuentro se produce después de la que las partes mantuvieran un encuentro de más de doce horas en el mismo lugar y acabaran rompiendo de nuevo las negociaciones, con lo que los 20.000 trabajadores del sector del metal de la provincia de Cádiz han mantenido la jornada de huelga indefinida; una protesta que ha transcurrido mucho más tranquila que las otras dos anteriores, sin apenas incidentes. Durante la mañana se han producido momentos de tensión entre la policía y los manifestantes, que han vuelto a tomar calles, plazas, puentes y nudos industriales de la provincia.

Los incidentes volvieron a las calles de Cádiz, Puerto Real o El Puerto de Santa María poco después de las 5:00 horas, cuando empezaba a trascender que sus representantes sindicales y la Federación de Empresas del Metal de Cádiz (FEMCA) no habían alcanzado un acuerdo y que las negociaciones habían vuelto a romperse. En ese momento, las partes se acusaron mutuamente de no mover sus posiciones y propuestas para llegar a un acuerdo -si bien horas después se ha dado la mencionada nueva oportunidad para dar fin al conflicto-. Fuera de los despachos, el grito de "ni un paso atrás en la lucha del metal" retumbaba en distintos puntos de la provincia gaditana.

Desde primeras horas de la mañana, las Unidades Antidisturbios de la Policía actuaron para afrontar incidentes, como el corte del Puente de Carranza, que fue desalojado, o para evitar que se cortara el Puente de la Constitución de 1812. En Puerto Real se produjeron también diversos incidentes, así como frente a la sede de Alestis, en los que los antidisturbios intervinieron. Desde las 10:00 horas varios centenares de trabajadores se concentraron en la capital gaditana para dirigirse a la sede de la Confederación de Empresarios de Cádiz y cortaron el tráfico en las avenidas de Andalucía y de Astilleros, entre otros puntos, para seguir después un recorrido por la ciudad.

'Kichi' se dirige a los trabajadores en Huelga: "Hemos tenido que prenderle fuego para que en Madrid se fijen en nosotros"

Cuando pasaban por las cercanías del Ayuntamiento, el alcalde, José María González, Kichi, salió a su encuentro para mostrarles su apoyo. "Hemos tenido que prenderle fuego para que en Madrid se fijen en nosotros", les dijo el alcalde altavoz en mano, para después señalar que violencia es las "décadas y décadas de precariedad" que sufren los trabajadores del metal. Los representantes sindicales han responsabilizado a los empresarios de lo que ocurra en las calles de Cádiz si mantienen su actitud "intransigente", según ha dicho el secretario provincial de Industria de CCOO, Juan Linares.

Las demandas de los trabajadores en huelga

El representante de los empresarios ha explicado que el principal escollo de esta negociación sigue siendo la subida salarial que demandan los sindicatos, que vinculan a la subida del Índice de precios al consumidor (IPC). En concreto, piden que sus salarios (de unos 20.000 euros brutos de media) crezcan "lo mismo que el IPC", por lo que calculan entre un 4% y un 5 %. "Únicamente estamos pidiendo el IPC, que a los trabajadores les cueste lo mismo que a cualquier ciudadano el llevar a su hijos al colegio, el echar gasolina, el vivir", ha afirmado Antonio Montoro, secretario provincial de Industria de UGT, que ha resaltado que el 75 % de los trabajadores del sector del metal a los que afecta este convenio es eventual.

"Con los días que llevamos de huelga, ya se podían haber pagado dos años de subida del IPC de todos los trabajadores del metal de Cádiz", pero "les da igual, ellos miran su propio beneficio, siempre a costa del salario de los trabajadores y eso es lo que queremos cambiar", ha afirmado. José Muñoz, secretario general de la FEMCA, ha reiterado que las demandas salariales de los sindicatos son "inasumibles" para las empresas del sector, ya que "supondría la quiebra para la mayoría de ellas". De hecho, desde la patronal están proponiendo una subida fija durante tres anualidades, con porcentajes entre el 1 y el 1,75.

"Todos estamos interesados en llegar a un acuerdo" que ponga fin "más pronto que tarde" a una huelga que ha llenado de incidencias las calles y carreteras de Cádiz, según ha asegurado esta fuente. Por supuesto, toda esta situación ha llegado hasta la Junta de Andalucía. El consejero andaluz de Hacienda, Juan Bravo, ha avisado del daño que la imagen que se está trasladando con la huelga del metal de Cádiz puede causar y ha apuntado que algunos inversores han trasladado a la Junta que no quieren instalarse en Cádiz "por la conflictividad laboral".