Los precios no paran de subir: la luz, la gasolina y otros productos básicos como el aceite, la pasta o la carne. Mañana es el turno de la bombona de butano. La bombona, que comúnmente solemos identificar por su color naranja, subirá a partir de este martes un 4,96 % pasando a costar 18,63 euros por botella, según publica este lunes el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Desde el 2018 las variaciones en el precio han oscilado entre los 12,09 y los 15,33 euros. Esta subida gradual empezó los primeros meses del 2021 cuando la bombona de butano costaba 12,09 euros, su precio fue subiendo su precio progresivamente hasta que un año después empezó a superar el máximo de años anteriores, 15,33 euros. Dos años después, como se puede observar en el siguiente gráfico continúa en una tendencia ascendente costando casi 7 euros más por bombona.

Actualmente, se consumen 68 millones de envases de GLP de distintas capacidades. De estos, 53 millones se encuentran sujetos al precio máximo regulado (el 78 %) que se verán afectados por la subida de precio.

¿Por qué se incrementa el precio?

El precio del gas licuado del petróleo (GLP) envasado se calcula en función del coste de la materia prima (propano y butano) en los mercados internacionales, el coste de los fletes (transporte) y la evolución del tipo de cambio entre el euro y el dólar.

Por tanto, el incremento del precio de la bombona de butano se debe a la subida de las cotizaciones de la materia prima (propano y butano) y a la depreciación del euro frente al dólar.

Las cotizaciones de la materia prima han sido de un 14,32 % y la depreciación del euro frente al dólar de un 0,27 %. Por el contrario, los costes de transporte (los fletes) han bajado un 9,9 %, pero este descenso no compensa las subidas.

Estos incrementos harían que la bombona tuviera que subir un 7,15 % su precio. No obstarte, la revisión del precio, al alza o a la baja, está limitada al 5 % en el precio sin impuestos, acumulándose el exceso o defecto de precio para su aplicación en posteriores revisiones.

Sube, también, el precio del GLP por canalización

El GLP por canalización es el suministro de gas butano y propano mediante una red de distribución. Esta modalidad permite un suministro al cliente de forma constante, con facturación mediante contador, lo que convierte al GLP canalizado en una alternativa al suministro de gas natural.

En este caso, también entrará en vigor el nuevo precio máximo, que vuelve a subir tras hacerlo también en febrero. El término variable de la tarifa de venta del GLP para usuarios finales, antes de impuestos, tendrá un valor de 110,4489 céntimos de euros por kilogramo, frente a los 101,3826 céntimos de euro de la revisión de febrero.