El español que encabeza la lista de morosos no se considera un "defraudador" y, aunque admite haber hecho muchas "barbaridades" en 2009, año en el que, según Hacienda, cometió fraude fiscal, todas ellas, asegura, se deben a la "profunda depresión" que le causó la Agencia Tributaria.

Agapito García Sánchez no es uno de los grandes empresarios de España, tampoco una de las personas más ricas. No obstante, Hacienda le reclama una deuda de 15,97 millones de euros y solicita para él cuatro años de prisión por presuntamente defraudar 1,5 millones.

Su historia está marcada por los desencuentros con la Agencia Tributaria. "Llevo casi un cuarto de siglo de pleitos con Hacienda. Conozco a varias generaciones de funcionarios", explicaba en una entrevista en 2016.

A finales de los años 80, García vendió las cuatro empresas de hormigón y materiales de construcción al grupo británico Steetley. Una operación por la que cobró 22,7 millones de euros.

Cuando la revisó, Hacienda consideró que había hecho uso de una sociedad para eludir impuestos y, en 1990, le reclamó 20 millones de euros. Este pleito acabó convirtiéndose en una larga cruzada judicial que culminó con un fallo a favor de la Agencia Tributaria en 2012.

No obstante, tras más de 20 años, la multa aumentó a causa de los intereses y recargos hasta los 31,7 millones. Una cantidad que, con los años ha conseguido que le sea rebajada, debiendo ahora 15,97 millones.