Seis de cada diez euros de los nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2023 estarán destinados al gasto social, pero si hay una partida que se ha ganado el foco mediático es la destinada a Defensa: el gasto militar se disparará un 25,8% con respecto a las Cuentas de este año. La invasión de Ucrania por parte de Rusia, una guerra que va camino de los ocho meses, así como el incremento de las tensiones en el Pacífico han provocado una nueva ola de inversión militarista de la que España, que acogió la cumbre de la OTAN el pasado junio, no ha sido ajena. Pero las nuevas formas de hacer la guerra, la conocida como "guerra híbrida", han abierto nuevos horizontes en el gasto en defensa. El gasto militar ya no son solo soldados, armas y carros de combate.

¿Quieres saber más? Son 2 min.

El contexto. Pedro Sánchez se comprometió a cumplir los acuerdos de la OTAN, que mandatan una inversión del 2% del PIB en gasto en Defensa. El objetivo: hacerlo de cara a 2029, con una senda de crecimiento iniciada ya en 2023. Sin embargo, la mayoría de partidos de izquierda -y socios potenciales para sacar adelante los PGE- no tienen claro que la escalada militar sea una prioridad.

¿Qué dicen las partes? El PSOE argumenta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió expresamente a hacer este incremento a raíz del conflicto en Ucrania. El mismo Sánchez que lo rechazó ante las exigencias de Trump en 2018.

  • Desde Unidas Podemos -muy críticos con el devenir de la guerra, que llevan meses reclamando una salida dialogada- pusieron como línea roja que el aumento en Defensa no se hiciera a costa de partidas sociales. Este fue el acuerdo al que llegaron Sánchez y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, aunque desde las filas moradas han llegado críticas al conocerse la cifra final.
  • Otros socios del bloque de la investidura, como ERC o Más País, miran con recelo este incremento de la inversión. El republicano Gabriel Rufián, que advirtió de que el voto de su formación "se suda", lo ha calificado de "debate falaz" en tanto que Defensa "oculta desde hace 40 años muchísimas partidas en muchos ministerios" y que en estos momentos "casi, casi alcanza lo que exige la OTAN". Por su parte, Íñigo Errejón cree que "no tiene sentido" pero no pone en peligro los PGE.
  • Desde el PP no han entrado en el gasto en Defensa, más allá de calificar como "antisociales" las Cuentas. Pero en junio, tras la cumbre de la OTAN, se mostraron a favor de incrementar progresivamente el presupuesto hasta el 2% del PIB.

¿Cómo me afecta? Gran parte del incremento en presupuesto estará destinado a actualizar las nóminas del personal castrense. En concreto, esa es la parte incluida en el llamado 'techo de gasto', una partida que recibe un incremento (6,5%) inferior al de otros ministerios, como el de Derechos Sociales (18%) o el de Igualdad (14%).

  • Ahora bien, el grueso de la inversión está enfocado en los "programas de modernización" de las Fuerzas Armadas, que incluyen contratos con empresas de la industria de la defensa como Indra y Navantia para mejorar en la tecnología militar.
  • La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cifró en 23.000 los potenciales puestos de trabajo que se crearán con esta inversión de 4.900 millones.

Lee entre líneas. La política de Defensa siempre ha sido una de las patatas calientes del Ejecutivo. No solo por el enfrentamiento entre la titular del departamento, Margarita Robles, con ministros de Podemos como Ione Belarra. Sino por la postura antimilitarista de la coalición morada.

  • Este aumento del gasto se enmarca en una ola militarista frente a la invasión rusa de Ucrania con el objetivo de disuadir a Vladímir Putin de una escalada del conflicto. Sin embargo, sonadas fueron las palabras de Pedro Sánchez en una entrevista mucho antes de llegar a La Moncloa, cuando aseguraba que si sobraba un Ministerio era el de Defensa.

Que no te la cuelen. Y si hay resistencias, ¿cómo ha conseguido Hacienda sacar adelante el presupuesto en Defensa? El truco reside en el llamado 'techo de gasto', el límite del gasto no financiero que contemplan los presupuestos.

  • La inversión en Defensa incluida aquí corresponde a los gastos de personal y sube un 6,5%. El grueso restante viene en programas que no cuentan como gasto no financiero. Esto implica que subirlo más a Defensa no implicaría recortar de otras partidas sociales, como reclamaba el Gobierno.
  • El techo de gasto de estas Cuentas es el más abultado de la historia e incluye medidas sociales como cheques mensuales a las familias con menores de 0 a 3 años, nuevos permisos familiares o la gratuidad de los trenes de Cercanías durante todo el año. Todo gracias a un mecanismo contable.

¿Aún quieres saber más? Las cuentas de 2023 consignan un gasto no financiero de 248.211 millones, un 2,7% más -en parte por la incorporación de 25.156 millones de fondos europeos-, y una previsión de ingresos récord. Aquí tienes las cifras de los nuevos presupuestos.