Ampliar la Feria Valencia en 2001 podría haberse hecho sin controles y con multitud de sobrecostes sin justificar. Es la conclusión a la que llega un informe de la Intervención General realizado a petición de la Consellería de Hacienda y al que ha tenido acceso el diario digital Valencia Plaza.

Según el documento, la ampliación de Feria Valencia que costaba inicialmente 292 millones de euros tuvo un sobrecoste del 86% y costó 252 millones más de lo previsto.

Finalmente, el importe aumentó hasta los 544 millones de euros. Estas obras se realizaron bajo el mandato de Rita Barberá, quien criticaba el informe. Aunque el texto desgrana más ejemplos: 80% de sobrecoste sin justificar en el proyecto de fuentes y estanques, 124% en la instalación de una moqueta y  un sólo capítulo sobre los excesos en la inversión del mobiliario.

Son facturas que pagó Feria Valencia, institución que por cierto, tenía en 2013 más 570 millones de euros de deuda.