El Boletín Oficial del Estado ya ha publicado el decreto que regula el nuevo Bono Joven de Alquiler que pretende facilitar el acceso a la vivienda a personas de entre 18 y 35 años a través de una ayuda económica de un máximo de 250 euros al mes durante dos años.

Entre los requisitos para poder acceder a esta ayuda se estipula que los beneficiarios no podrán tener rentas superiores a 23.725,8 euros al año y que el precio máximo del alquiler sea de 600 euros -300 por habitación en caso de pisos compartidos-.

El Gobierno calcula que su medida estrella pueda beneficiar a 70.000 personas, pero, ¿cómo afecta a nivel impositivo esta ayuda al alquiler?

Carlos Cruzado, presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), ha explicado a laSexta que "cualquier subvención o ayuda pública, salvo que esté exenta en la ley que la establece, se considera un incremento de patrimonio y, como tal, tributa en la escala general de la renta". Y el Bono Joven se tendrá que tributar, tal y como se desprende del decreto del Consejo de Ministros.

A pesar de que tendrá que ser declarado, ocurre que esta ayuda va destinada a personas con una renta de menos de 23.725 euros, por lo que "habrá jóvenes que pueden recibir el bono y por su renta no estarían obligados a declarar". Esto se debe a que las rentas de menos de 22.000 euros con un solo pagador no están obligadas a presentar la declaración.

Aquí es donde viene la letra pequeña: cuando un joven cobre durante más de cuatro meses esta ayuda "va a tener la obligación de declarar" ya que habrá recibido un incremento de patrimonio de más de 1.000 euros. Ojo, porque la obligación de hacer la declaración de la renta no significa que vayan a pagar, algo que dependerá de las rentas de cada persona.

Según los cálculos de Gestha, "más del 60% de los potenciales perceptores" de este bono no van a tener ningún coste, aunque el 38% restante sí verá afectada su declaración a la hora de devolver. Ejemplificándolo en un caso práctico: alguien que tuviera 21.600 euros de renta le supondría 780 euros más que pagar en su declaración.