La prima que prepara el Gobierno para los pensionistas consistiría en rebajar el IRPF que mensualmente tienen que pagar en su pensión. Esta prima fiscal se aplicará por decreto y afectaría a los mayores de 65 años. De esta manera, el ministro Montoro cree que se mejoraría el poder adquisitivo de los jubilados.

Pero los pensionistas, en pie de guerra por lo que entienden como una pérdida más de poder adquisitivo, no se fían de la propuesta de Hacienda. Montoro se saca de la manga una propuesta para intentar calmar los ánimos de los jubilados, que ya han demostrado estar dispuestos incluso a tomar las calles por exigir una subida digna de su poder salarial.

Los expertos advierten: más de seis millones de pensionistas -un 63%- ya están exentos de pagar IRPF, por lo que sólo un 33% de los jubilados se beneficiarían de la propuesta de Montoro. "Prácticamente dos de cada tres pensionistas cobran menos de 12.000 euros, por lo tanto no les afecta una deducción", apuntaba en ARV el economista José Carlos Díez, profesor de la Universidad de Alcalá.

Desde el sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha, denuncian que la medida sólo traerá beneficios a los que más tienen. "Beneficia a los que, además de una pensión, reciben otros ingresos por arrendamientos de algún inmueble o incluso rendimientos de capital", aseguraba Carlos Cruzado, presidente de Gestha.

Hacienda aclara que la propuesta aún se está articulando y que su objetivo es que afecte a todos los pensionistas y no a un porcentaje minoritario. Mientras tanto, Montoro ya se ha reunido incluso con los "pensionistas de edad muy avanzada", que son precisamente los que menos cobran: ni 800 euros de media si tienes entre 80 y 84 años y apenas 700 euros si tienes más de 85 años.

Y desde el Ministerio de Hacienda insisten: el objetivo final es que todos los pensionistas tengan mayor poder adquisitivo; ya sea pagando más o cobrando más del Estado.