Sube el IVA de las gafas, en concreto no sube el de las gafas sino el de las monturas. A los miopes, o hipermétropes o simplemente al consumidor, no le hace ninguna gracia. La medida afecta especialmente a los ópticos, va a suponer un desembolso para el sector de 100 millones de euros.

El sector se pone en pie de guerra; las ópticas pagaban un 10% por las lentes y por la montura, pero la Agencia Tributaria exige ahora que las monturas se paguen al 21% y con efecto retroactivo de dos años.

La batalla se libra al considerar o no a la montura parte indispensable de la gafa, algo un tanto sorprendente; ¿gafas sin monturas?