El Gobierno ultima un anteproyecto de ley con el que pretende abaratar el precio de la energía y aminorar los beneficios de las eléctricas. El Ministerio de Transición Ecológica prevé llevarlo al Consejo de Ministros del próximo martes y, en caso de ser aprobado, tendría que volver en segunda vuelta antes de iniciar su tramitación en el Congreso.

En concreto, la norma pretende atajar la sobrerretribución que percibe en el mercado mayorista la electricidad que se genera en plantas hidráulicas y nucleares, conocida como 'beneficios caídos del cielo', lo que se traduciría en una reducción de la factura de la luz para el consumidor.

Fuentes del departamento que dirige Teresa Ribera apuntan a laSexta que la norma afectará a las plantas no emisoras previas al 2005 que vendan energía en el mercado. Así, la medida no afectará a las plantas construidas después de esa fecha, a las que cuenten con retribución regulada ni a las que se acojan a las subastas ni a ninguna iniciativa de inversión.

De entrar en vigor esta ley, las eléctricas tendrán que repercutir en su coste de producción los derechos de emisión del CO2 para la generación de energía nuclear e hidráulica, por lo que se les descontará del precio del mercado mayorista.

En este sentido, las fuentes consultadas trasladan la preocupación del Ejecutivo por el impacto del precio del CO2 en el coste de la electricidad y sus posibles consecuencias para la recuperación económica.

Con esta "Ley de minoración de parte del dividendo de carbono", dicen, se paliará el efecto en la factura de los consumidores.