Los mensajes de odio y perfiles xenófobos que proliferan en Facebook han hecho que más de 160 empresas hayan retirado sus anuncios de dicha red social, entre ellas Coca-Cola, Unilever o Starbucks.

Una estrategia que, a juicio del politólogo Javier Lorenzo "está claro que tiene una lógica de mantenimiento de la imagen y que además se enmarca dentro del contexto evidente del movimiento del Black Lives Matter".

Esta cuestión preocupa especialmente a Estados Unidos, donde algunos perfiles con mensajes supremacistas blancos siguen activos, y donde a su vez influye la precampaña electoral. "La manipulación informativa, la desinformación, no solo se ha circunscrito en el caso norteamericano, sino que se ha abierto a todos los demás escenarios de competición política en el mundo", apunta Lorenzo, que señala que "Facebook ha mantenido una posición bastante tibia".

No obstante, estos no son los únicos motivos tras la retirada de anunciantes, sino que también influye la reducción del consumo como consecuencia de la crisis del coronavirus, según explica el profesor de economía Jorge Fonseca. "En la medida en la que se ha reducido el consumo obviamente también necesitan reducir costes de publicidad", dice sobre estas compañías.

Una situación que tiene un importante impacto económico, especialmente teniendo en cuenta que Facebook es la segunda plataforma digital con más anuncios: ingresa más de 60.000 millones de euros en concepto de publicidad. "La pregunta es hasta cuándo puede ser sostenible esto", plantea Fonseca, señalando que "no podemos saberlo", a la espera de "cuál sea la respuesta que tenga Facebook".

Por el momento, el anuncio de su creador, Mark Zuckerberg, de que la plataforma etiquetará el contenido que viole sus políticas cuando pueda ser de interés informativo, no ha logrado calmar a los mercados. Solo el viernes las acciones de la compañía cayeron más de un 8%, lo que se traduce en una pérdida de casi 50.000 millones de euros.