Un juzgado de Huelva ha solicitado a la Audiencia Nacional que investigue una presunta estafa piramidal de criptomonedas a cargo de la plataforma de inversión Nimbus, cuyo importe, según el informe forense de la Guardia Civil, asciende a 135,8 millones de euros con centenares de afectados en nuestro país.

La denuncia, presentada por el despacho Aranguez Abogados, detalla el procedimiento por el cual Nimbus, en vez de comprar y vender criptoactivos, en realidad no desarrolló ningún tipo de actividad financiera sino que se limitó a abonar los intereses de los primeros inversores con el capital ofertado por los siguientes.

Al frente de Nimbus, y como denunciados, figuran Andrea Zanon, en calidad de director, secretario, representante legal y judicial y poseedor del 100% de las acciones de la sociedad, y Javier García Madruga, director comercial de la empresa.

Entre 2009 y 2016, Zanon fue responsable del área de riesgos de Oriente Medio del Banco Mundial.

De confirmarse, sería la tercera investigación similar que tiene abierta la Audiencia Nacional.

Pedían buscar nuevos interesados

La operativa de Nimbus, explica la denuncia, podría ser constitutiva de los delitos de estafa, blanqueo de capitales y organización criminal.

Fundada en Malta en enero de 2020, antes de acabar ese año, en octubre, ya dejó de hacer frente a sus compromisos de pago, y un mes después la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) alertó de que se trataba de un "chiringuito financiero", no autorizado para prestar servicios de inversión.

Nimbus ofrecía realizar operaciones con criptomonedas sin opción de sufrir pérdidas, y garantizaba retornos de entre el 7% y el 15% mensuales; una vez captados inversores, se les instaba a buscar nuevos interesados, mediante un sistema de recompensas.

En octubre del año pasado procedieron a suspender todas las operaciones, quedando bloqueadas las retiradas de capital y los pagos de beneficios, de modo que los inversores no podían acceder a su dinero.

Nimbus alegó en un primer momento que la plataforma se encontraba en mantenimiento, posteriormente que estaban llevando a cabo una "auditoría", y finalmente que se trataba de una actualización para lanzar nuevos productos financieros.

En junio de 2020, Andrea Zanon aseguró en una videoconferencia que se realizaban operaciones con las casas de cambio "Bitmex", "Okex" y "Bitfinex", pero no hay constancia de dichas transacciones; por el contrario, se han localizado pagos realizados a clientes con el mismo dinero depositado por otros clientes.

En su página web, Nimbus aseguraba que el software empleado para invertir había sido desarrollado por la empresa estadounidense Quadum, una empresa ficticia de la que sólo existe una web sin contenido.

En marzo de este año, y ante la imposibilidad de acceder a los fondos, el bufete de Carlos Aranguez presentó una denuncia en nombre de 150 afectados, aunque el total podría superar los 4.000.

El caso de Arbistar: 60.000 euros por afectado

En la Audiencia Nacional también están investigando otro caso similar: el de la plataforma de criptomonedas Arbistar. Según el abogado Xaime da Pena, su despacho ha gestionado las denuncias de 400 afectados. La cuantía que les han estafado, de media, son unos 60.000 euros.

Aída, por ejemplo, es una de las damnificadas y cuenta su caso a laSexta. Pensaba que había multiplicado por diez su dinero, pero nunca lo pudieron retirar.

"Trabajaba en un bar de copas y llevo más de un año sin trabajar. Para mí ese dinero es esencial", explica.