La imagen de las calles comerciales ha cambiado desde el inicio de la pandemia. Así lo recogen los datos: en los dos últimos años ha crecido el número de bajos vacíos en un 22%. Algunos de estos locales (uno de cada cinco) han pasado de ser negocios a viviendas. Así es, dar una segunda vida a un bajo comercial vacío es posible.

Para ello, se deben realizar una serie de trámites administrativos, que empiezan por comprobar si el local cumple con la normativa de urbanismo para llevar a cabo la reconstrucción, explica Guillermo Precker, CEO y Cofundador de BrickBro, en declaraciones al blog de Kasaz. En este sentido, señalan que lo más eficiente es que se contacte con un arquitecto para que ratifique que el cambio de uso cumple con las normativas, pues las cifras las fija cada comunidad. En el caso de la Comunidad de Madrid, se fijan los siguientes requisitos, según recogen desde ArquitectosMadrid.

  • Más de 38m2 útiles o 25m2 si va a ser un estudio.
  • Altura libre de 2,5 metros en el 75% de la superficie como mínimo y 2,20 metros en el resto.
  • Debe tener más de 3 metros de fachada y 2,70 metros en el interior.
  • La cocina debe tener salida independiente de humos. También se admite campana de filtro de carbono si es eléctrica.
  • Los espacios deben contar con 8% de superficie para ventilación y un 12% para entrada de luz natural.
  • Baños y aseos interiores con extracción forzada.
  • En plantas bajo rasante se limita el uso al 25% de la superior.

Por regla general, será imposible convertir a vivienda si no cuenta con un mínimo de fachada de 3 metros y la altura del local se encuentra en menor de 2,5 metros. Tras realizar las citadas comprobaciones y conseguir la aprobación del consistorio del proyecto de reforma, se debe solicitar la licencia de obras y pagar la reconstrucción que, según el citado portal, se cifran en unos 1.000 euros aproximadamente. Acto seguido, se debe acudir al Registro Catastral del Inmueble, a través de este enlace, para realizar el cambio de local a vivienda. Por otro lado, se tiene que solicitar la cédula de la habitabilidad en la Oficina de Viviendas de tu ciudad - para poder venderla posteriormente y empadronarte - y obtener la licencia de primera ocupación, una vez finalicen las reformas. Por último, es necesario registrar la propiedad ante notario para añadir al propietario y validar el cambio de local a vivienda.