El miércoles 1 de abril se abrirá el plazo para presentar la declaración de la renta, que podrá realizarse hasta el 30 de junio. La cita anual con el fisco está a la vuelta de la esquina y debemos preparar los documentos pertinentes.

Para evitar pagar más de la cuenta a Hacienda o, incluso, para que te devuelvan algo de dinero, es importante que conozcas aquellos gastos que puedes desgravar o deducir. Desgravar significa "rebajar los derechos arancelarios o los impuestos sobre determinados objetos", según lo define la Real Academia Española (RAE) y puede serte de mucha utilidad de cara a la declaración de la renta este año.

A continuación te mostramos algunos gastos que puedes eximir en tu declaración del IRPF:

Para el trabajador autónomo

Los trabajadores por cuenta propia son uno de los colectivos que más gastos deben asumir. Además de pagar una cuota mensual de cotización a la Seguridad Social, el autónomo tiene otros gastos y algunos de ellos son deducibles y que se pueden reflejar en la declaración de la renta.

El material de oficina y los gastos en nuevas tecnologías e Internet son gastos que se pueden deducir. Eso sí, para desgravar el impuesto aparejado a este tipo de inversiones es fundamental mostrar en todo momento las facturas que justifican el gasto.

Si la actividad profesional requiere de traslados en coche o transporte que implican un desembolso monetario, es decir, viajes de negocio y gasolina, estos también serán deducibles ante el fisco.

Además, si se trabaja desde casa, los gastos de luz y de gas también deben incluirse en el IRPF a favor del declarante.

Si eres autónomo, recuerda: siempre debes guardar las facturas de todos los gastos relacionados con tu actividad laboral para justificar en Hacienda.

Deducciones por maternidad y familia numerosa

Tener hijos tiene una "ventaja fiscal": se pueden realizar deducciones en la renta por este motivo. La deducción por maternidad será de hasta 1.200 euros anuales por hijo menor de 3 años (válido también para adopciones en España).

Se trata de una ayuda estatal que obtienen las madres trabajadoras. Puede aplicarse en forma de deducción fiscal o efectuarse como paga mensual y es compatible con otras prestaciones estatales, autonómicas o locales.

Si formas parte de una familia numerosa, también puedes pagar menos a Hacienda. Hay dos beneficios fiscales a los que toda familia numerosa puede acceder: el mínimo personal y familiar y la deducción para familias numerosas.

El mínimo familiar se aplica de forma directa y automática en el IRPF en función de la situación familiar. En la declaración de familia numerosa se puede incluir a los hijos menores de 25 años siempre que cumplan los requisitos establecidos por el Ministerio de Hacienda relacionados con los ingresos de los propios jóvenes. Solo si se acredita una minusvalía superior al 33% se puede añadir a los hijos a partir de los 25 años.

La deducción por familia numerosa asciende a 1.200 euros al año, aunque para disfrutar de ella hay que cumplir una serie de requisitos que puedes consultar en la web de la Agencia Tributaria.

Otras deducciones

Las personas que pagan un alquiler también pueden desgravar el dinero que les supone este gasto. Esta deducción se divide en una parte estatal, solo disponible para alquileres anteriores al 1 de enero de 2015, y una autonómica, donde las ventajas varían en cada región.

Además de esta deducción por alquiler de la vivienda habitual, en la página web oficial de la Agencia Tributaria, aparecen desglosadas y desarrolladas otras deducciones relacionadas con el IRPF, como las deducciones por rentas obtenidas en Ceuta y Melilla o compensaciones fiscales, entre otras.