Por tercera semana consecutiva, el diésel sigue siendo más caro que la gasolina. Esta rareza hace que, pese a las bonificaciones del Gobierno, llenar el depósito de gasóleo cueste 23 euros más de media que en las mismas fechas del año pasado.

Esto se debe a que Rusia es su principal suministrador y la guerra ha reducido su importación. Eso sí, los conductores notan un cierto respiro, como comprobamos en el vídeo. Si hace dos semanas veíamos cifras récord, ahora el precio medio tanto de la gasolina como del diésel ha bajado unos 22 céntimos.

Pese a todo, vivimos una Semana Santa de máximos históricos. El diésel cuesta 20 céntimos más que por estas fechas en 2012, récord hasta ahora. Pese a todo, muchos siguen saliendo de vacaciones en sus vehículos y trastoque lo menos posible sus planes de viaje.