La especulación financiera no es una novedad: se vivió hace un siglo con el 'crack del 29' y también hace poco más de una década con el estallido de la burbuja inmobiliaria. Lo que sí es nuevo es que estas operaciones han traspasado la barrera de lo real y han llegado también a las criptomonedas.

La mejor prueba de ello está en la repentina revalorización del Dogecoin, una moneda virtual que nació en 2013 a modo de broma, basada en el meme 'Doge', y que en los últimos siete días ha crecido un 532%, según indica la plataforma financiera 'Investing.com'. Desde principios de año, su valor se ha disparado en más de un 2.000%.

Esta criptomoneda, que la semana pasada valía 0,0617 dólares, ha alcanzado este viernes por la tarde los 0,44 dólares, es decir, su máximo histórico. Hace un mes, el 15 de marzo, ya se alcanzó un pico de 0,1283 dólares, que no llega ni a la mitad de lo que vale ahora esta divisa.

¿Por qué el Dogecoin crece tanto en tan poco tiempo?

No es la primera vez que el Dogecoin experimenta un crecimiento tan pronunciado, una tendencia característica de las criptomonedas. La explicación detrás de esta volatilidad está, como la propia esencia de estas monedas, en lo virtual, ya que son los usuarios de las redes sociales los que, a través de sus mensajes, incentivan o no a comprar estas divisas al resto de lectores.

Una de las plataformas más habituales para hacerlo es Reddit SatoshiStreetBets, un sitio web donde los participantes discuten sobre el comercio de las criptomonedas. El viernes pasado, un usuario de esta red publicó una foto de una inversión que había hecho y en la que añadía: "Hola chicos, me acabo de hacer millonario con el Dogecoin". Adjuntaba también el saldo que tenía en ese momento en su cuenta: más de 1.800.000 dólares. La publicación, como se ha comprobado, animó al resto de usuarios a hacerse con sus propios Dogecoin.

Detrás del crecimiento de las criptomonedas también están personas famosas, que actúan a modo de 'influencers' de estas monedas virtuales. En el caso del Dogecoin, su embajador más conocido es Elon Musk, fundador de fortunas como TESLA, PayPal o Space X. A través de Twitter, el magnate ha confesado que el Dogecoin es su criptomoneda "favorita", la ha definido como "la criptomoneda del pueblo" y este jueves ha publicado una ilustración con el mensaje "el Dogecoin ladrando a la Luna".

 

La inversión en criptomonedas, ¿un peligro?

Las criptomonedas están de actualidad esta semana: el martes, el bitcoin alcanzó su máximo histórico al situarse por encima de los 63.000 dólares, según un artículo de 'Investing.com', y el miércoles la plataforma de criptodivisas Coinbase Global debutó en el índice bursátil Nasdaq con una valoración de 85.000 millones de dólares, apunta EFE.

Este auge, por mucho que esté enriqueciendo a los expertos financieros, supone un peligro para los ciudadanos de a pie, ya que la especulación actual hace temer que se cree una burbuja en el universo de las criptomonedas. "No es para nada aconsejable. Podemos ganar mucho, pero también perder mucho", explicaba este jueves en 'Más Vale Tarde' el profesor de economía de la Universidad de Barcelona Gonzalo Bernardos. Según él, invertir en bitcoins y en casi todas las criptomonedas, actualmente, es sinónimo de pérdidas.

Además, señalaba que en España hay dos principios de la inversión que son erróneos y que pueden darse en la especulación con criptomonedas. "Uno es invertir en aquel lugar donde tu cuñado ha ganado mucho dinero, el llamado 'efecto envidia', y otro es invertir en aquello que ha subido mucho", comentaba Bernardos, que desmiente que si un valor está subiendo tenga que seguir haciéndolo en el futuro, como sucede a día de hoy con los bitcoins.