Los incendios tienen un impacto importante en la economía. Y así lo recoge el costo del fuego de este verano, una cifra que asciende a los 2.000 millones de euros, señala Alejandro Fonseca, investigador de Doctorado y Máster en Medioambiente de la Universidad Complutense de Madrid. El experto explica que a esta cantidad cabe añadir el valor de la reforestación de las 200.000 hectáreas perdidas. Es decir, 300 millones de euros más.

Esta cifra solo hará que aumentar, pues cada año será necesario gastar más en prevención. El Gobierno acaba de aprobar un decreto de medidas urgentes para mejorar la capacidad de respuesta. Pero llegan tarde. El economista Iván Campuzano señala que el cambio climático ya afecta a la deuda pública de los países. "Pero no solo en la deuda pública sino en todo lo que atañe a su economía", señala.

Tanto es así que el debate europeo ya no se centra en si afectará o no. La cuestión se centra directamente en el cuánto. La Comisión Europea habla de 4 puntos y medio sobre el PIB, en el caso de que la temperatura aumente 1,5 grados. Sin embargo, señalan que la cifra irá más allá de los cinco puntos si sube 2.

En los últimos 40 años el coste del cambio climático en España ha sido de casi 8 puntos del PIB. Esta cifra nos situ como el país de la Unión Europea peor parado. "Estaríamos hablando de más o menos 100.000 millones de euros que hemos dejado de ingresar simplemente por las desavenencias climáticas muchas de ellas relacionadas con los aumentos de temperaturas", explica Campuzano.

Estas situaciones extremas no solo implican gastos. También reducen los ingresos, como es el caso de las sequías. En este sentido, Fonseca señala que España se encuentra en un 74% en riesgo de desertización. Un hecho que podría provocar la pérdida de hasta el 80% de los terrenos cultivables, añade. En otras palabras: a menos producción, más inflación.

Por otro lado, las sequías han reducido la producción hidroeléctrica un 20% en julio en comparación con el anterior lustro. "Un 20% de la energía en España proviene de origen hidroeléctrico", señala el investigador. Esto provocará una mayor dependencia de nuestro país al gas y energía exterior. Sin embargo, los expertos señalan una posible solución: aprovechar el sol. "España es el cuarto país que se encuentra con más horas de todo el mundo de energía solar", añade Fonseca.