Florencio ha comprado un piso de 110 metros cuadrados en la localidad toledana de Seseña por 62.000 euros y lo pagó en mano.

Parece que la 'ciudad fantasma' empieza a revivir, con los descuentos apetitosos que ofrecen los bancos a los que ahora adquieren allí sus viviendas.

Raquel no tuvo tanta suerte y compró su piso, de 89 metros cuadrados, por 200.000 euros, tres veces más caro que el de su madre, que acaba de comprar el mismo por 69.000 euros.

Y al calor de esta crisis económica, han empezado a florecer tiendas, supermercados y restaurantes. Muchos han visto una oportunidad de negocio en pequeños establecimientos y han decidido probar suerte.

Todavía quedan cosas por hacer en el barrio para sus vecinos, como mejorar el transporte, pero de momento, parece que el proyecto del 'Pocero' es una realidad a un precio más asequible.