Quien apure mucho sus compras navideñas debe saber que el día 5 de enero los carteros de Correos no le llevarán sus envíos. Los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han convocado una huelga general en Correos los próximos 5 y 7 enero, así como concentraciones provinciales para el 12 de enero.

En un comunicado, los sindicatos anuncian esta protesta contra el "desmantelamiento de los servicios de reparto, la precarización y el recorte de plantilla". Los paros convocan a la huelga a cerca de 30.000 carteros y carteras de Correos de toda España.

Los sindicatos denuncian que el nuevo modelo de distribución va a suponer una reducción de plantilla de 25% del servicio de cartería, según explica José manual Sayagués responsable del sector postal de UGT.

Además, apunta se está suprimiendo mobiliario y disminuyendo espacios y personas de las unidades de reparto del Servicio Postal Público, lo que para él supone "desmantelar el correo de proximidad" en favor de la filial Correos Express, más rentable al ser atendida por "trabajadores autónomos".

La principal exigencia, según Sayagués, es que "se sienten a consensuar un modelo sostenible, moderno, y que continúe dando un servicio público", en el que entran "por supuesto, otros servicios de gran competencia en el mercado actual como son la logística, mensajería, y paquetería".

Correos, por su parte, considera que la huelga no está justificada, ya que "la transformación y modernización de la red de reparto y distribución es necesaria para garantizar la calidad del servicio y la estabilidad del empleo":

En este sentido, Correos destaca que "los cambios en las unidades de reparto buscan la mejora de la eficiencia y la calidad", además de fomentar el trabajo en equipo, ya que las tareas individuales pasan a ser colectivas. "La ciudadanía no se verá afectada por los cambios y seguirán recibiendo el servicio con la máxima calidad. Son cambios internos que no afectarán a los usuarios y que no supondrán la reducción de puestos de trabajo", reitera Correos en un escrito.

En el comunicado, los sindicatos lamentan el "alejamiento de la función social y pública de Correos" y acusan a la dirección de querer convertir a los carteros en "rider". "Esta huelga es la primera después de dos años de denuncias", asegura Sayagués, ya que en 2019 empezó a configurarse lo que Correos ha llamado "Plan Estratégico 2020-2023".

Para CCOO y UGT es un "plan de desmantelamiento general de Correos" que está aplicando el presidente, Juan Manuel Serrano, y que rechazaron estos sindicatos el pasado 16 de diciembre, cuando la empresa lo puso a la firma, "lo que hace que carezca de legitimidad democrática para ser aplicado en la mayor empresa pública del país".

Indican que este "solo es el principio de una agresión que la empresa quiere culminar el próximo 15 de enero con el cambio total del servicio de reparto y distribución de Correos, lo que no puede quedar sin una respuesta movilizadora integral a nivel estatal".

Oferta pública de empleo

Correos anunció la semana pasada la mayor oferta pública de empleo de la compañía en las últimas décadas, un total de 5.377 plazas para trabajar con contrato indefinido en sus diferentes categorías que incluyen el reparto, clasificación y atención al cliente.

La empresa prevé que las pruebas se desarrollen en noviembre de 2022, y pondrá a disposición los contenidos propios y oficiales del temario próximamente, en el primer semestre del año.

Una oferta que Sayagués matiza: "Aun con esta oferta se han suprimido plazas", ya que, anota, con el nuevo plan se pierden "más de 7.000 puestos" de trabajo.

Críticas a los otros sindicatos

CCOO y UGT han acusado además a los otros sindicatos con representación en Correos, CSIF, Sindicato Libre y CIG, de haber "avalado" al plan estratégico de Correos al firmar una declaración "en favor" del plan, algo que niegan desde CSIF, donde aseguran a laSexta que "no se ha firmado ningún plan" y que la declaración solo significa "sentar las bases del diálogo social".

Óscar Venteo, presidente de CSIF Correos, explica que tan solo es abrir el diálogo y que su sindicato busca "garantizar el mantenimiento de empresa pública, que sea viable, que haya una mejora de derechos social, laborales y económicos de los trabajadores", algo que, dice, "pasa por tener un nuevo convenio colectivo".

Tanto CSIF como los sindicatos en protesta aseguran que su modelo de referencia es el de La Poste francesa, "que combina el sistema tradicional con actividades de competencia como la paquetería", en palabras de Sayagués, de CCOO.