La huelga indefinida del metal en la provincia de Cádiz, a la que están llamados más de 20.000 operarios, ha arrancado con barricadas, fogatas y algunos cortes de tráfico a las puertas de las grandes industrias como Navantia, Dragados o Airbus.

"Todas las empresas que comenzaban su turno a la medianoche están paradas, así que la respuesta de los trabajadores está siendo muy positiva, porque hemos empezado con el cien por cien de paro en las fábricas con turno de noche", ha explicado a EFE el secretario de FICA-UGT en Cádiz, Antonio Montoro.

La huelga está convocada por el bloqueo en las negociaciones del convenio colectivo entre los sindicatos y la patronal, ya que los representantes de los trabajadores están reclamando una actualización de los salarios que los empresarios, acuciados por la crisis tras la pandemia, aseguran no poder asumir.

La propuesta de la patronal pasaba por una subida general del 0,5 %, aplicable desde septiembre de 2021, un aumento del 1,2 % en 2022 y del 1,5 % en 2023, además de tres años en los que no se revisaría el convenio colectivo del sector del metal en la provincia, medidas que para los sindicatos suponen la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.

Un grupo de Policías antidisturbios ante los trabajadores del sector del metal que se manifiestan ese martes a la puerta de la factoría de Navantia de Cádiz.

Para Femca, las subidas del 2, 2,5 y 3% anual que piden los representantes de los trabajadores, además de la rebaja de cuatro horas de trabajo cada año, conllevaría "la desaparición de la industria gaditana, que tendría que competir con la de otras provincias que parten de una situación más ventajosa".

Todos los intentos de acercamiento, incluido un Servicio Extrajudicial de Conflictos Laborales y la mediación de la Junta el pasado viernes, han fracasado hasta el momento, lo que ha dado pie a la huelga indefinida que arranca hoy, y que se suma a los paros convocados dos días de la pasada semana, que derivaron en cortes de tráfico y manifestaciones.

La jornada ha comenzado con concentraciones a las puertas de los centros de trabajo, donde han sido encendidas fogatas, y con cortes de tráfico, como los que se han registrado en la carretera industrial de Cádiz, frente a la factoría de Navantia.

El Gobierno ha dispuesto un dispositivo especial de vigilancia y control de estas protestas con agentes de las unidades de intervención policial (UIP) venidas desde Sevilla y unidades de prevención y reacción (UPR) de toda la provincia, que controlan los puntos y entradas de las fábricas y las principales vías de comunicación urbanas e interurbanas.

La Guardia Civil tiene previstos apoyos de tráfico en la bahía de Cádiz y ha desplegado agentes también en los polígonos industriales y empresas del Campo de Gibraltar, con reservas disponibles por si hay que aumentar el despliegue de seguridad.

Una patrulla de la GC choca contra una farola

De hecho, uno de los vehículos del Instituto Armado ha colisionado contra una farola en uno de los piquetes montados por la huelga del metal en la carretera CA-34 en la Línea de la Concepción (Cádiz). Los dos agentes se encuentran fuera de peligro, según ha informado la AUGC en su cuenta de Twitter.

De acuerdo con la AUGC, en el punto kilométrico 01 de la CA-34, se ha montado los piquetes de la huelga han utilizado piedras, bidones y una farola contra la que ha chocado el vehículo de la Guardia Civil. La parte delantera ha quedado bastante dañada.

Kichi apoya la huelga

El alcalde de Cádiz, José María González, se ha pronunciado este martes a favor de la huelga indefinida de los trabajadores del metal "porque reivindican su dignidad", al tiempo que les ha ofrecido su "apoyo".