Arteixo, en A Coruña, es el pueblo de Inditex. Allí se encuentra el buque insignia del gigante textil, que genera más de 5.000 empleos directos. A los vecinos les ha pillado por sorpresa los cambios en la dirección de la empresa, y esperan que la situación siga siendo como hasta ahora.

Y es que todo el que vive en en el municipio se retroalimenta de la fábrica, es lo que se conoce como el "efecto Amancio", que hace que el pueblo coruñés se cuele año tras año en el ranking de municipios con mayor facturación empresarial de toda España.

Desde los bares de la zona por los que cada día pasan los empleados de la fábrica, hasta las floristerías de los alrededores, que aseguran que el 30% de su facturación depende de los trabajadores de Inditex, porque acuden allí siempre que quieren hacer un regalo.

Este es un efecto que nadie esperaba cuando el empresario estableció allí la primera fábrica en 1977 bajo el nombre de GOA, las iniciales de Amancio Ortega Gaona, invertidas.

Ahora con distinto nombre y más modernizada, esta empresa es la columna vertebral de muchos negocios. Y otra consecuencia de ese efecto Amancio, es la población del municipio, que se ha duplicado desde que se estableciera allí la sede.

Por todo ello Arteixo es un pueblo gallego en el que nadie habla de la España vaciada o del envejecimiento de la población.