Momentos de mucha tensión los que se vivieron en la playa de Duxbury, en Massachusetts. Una ballena muerta apareció cerca de la orilla, lo que atrajo a muchos tiburones en busca de comida.

Esto obligó a cerrar la playa hasta que las autoridades pudiesen retirar el cadáver de la ballena, según confirmó la Policía en Twitter.

 

En otro vídeo, se puede observar a decenas de personas mirando fijamente el momento en el que un tiburón se come los restos de la ballena.

La playa se reabrió avisando a los bañistas de que podían bañarse bajo su propia responsabilidad. En declaraciones a CBS, el socorrista Matt Ciocci aseguró que a medida que ha avanzado el verano han tenido "mucha más actividad".