Manolo Santana es uno de los grandes nombres del deporte español. El tenista, uno de los grandes mitos del siglo XX, murió en Marbella a los 83 años y en el recuerdo quedan todos sus éxitos y alguna que otra anécota. En Wimbledon 1966 se juntaron ambas cosas.

Porque el tenista logró hacerse, en ese mes de julio, con el preciado trofeo en el verde británico. Fue el primer tenista español en hacerlo, y lo hizo con un polo blanco, como marca la costumbre de Wimbledon... y con el escudo del Real Madrid bordado en su pecho.

La intrahistoria incluye a la figura de Raimundo Saporta, hombre de confianza de Santiago Bernabéu. Con el Real Madrid siendo ya una institución en Europa por los trofeos conquistados, el club quiso tener un detalle con un Santana que era aficionado del club blanco.

Saporta cogió un avión para ir a ver a Santana, y hacerle entrega de un parche con el escudo del Real Madrid. A Santana le gustó tanto que le pidió a un empleado que se lo cosiera en el polo antes de la final contra el estadounidense Dennis ralston.

Y logró la victoria en tres sets para ganar un trofeo con el temor de que le pudiera caer una buena sanción por los protocolos de Wimbledon.

El torneo inglés siempre tiene muy en cuenta todos los temas de vestimenta, pero lo cierto es que fue todo lo contrario.

Sirvió además que Inglaterra acogiese el Mundial de fútbol ese mismo año.