Por desgracia, parece que no avanzamos como sociedad. Si hace unos días Neymar acusaba a Álvaro González de insultos racistas, Carlos Kameni hacia lo propio tras ser su hijo víctima racismo, y Budda Baker mostraba la cruda realidad de la NFL, ahora ha sido Gael Monfils quien ha alzado la voz contra este tipo de improperios.

Tras caer en el Masters 1000 de Roma por 6-2 y 6-4 ante Dominik Koepfer, número 97 del mundo, el tenista francés sufrió una lluvia de insultos y amenazas por parte de aficionados y, sobre todo, apostantes.

"Estúpido mono negro", "espero que te rompan los brazos", "eres una increíble basura", "te odio" o "maldito esclavo" fueron algunas de las 'lindezas' que le espetaron a Monfils.

El propio jugador galo reconoció tras el encuentro que no había sido un "gran partido" por su parte y que había jugado "mal", pero no es de recibo estas reacciones, y menos fruto de perder dinero en apuestas deportivas.