Carlos Alcaraz continúa derribando muros y dejando momentos para el recuerdo. Dedicó su victoria a su entrenador, Juan Carlos Ferrero, que tuvo que regresar a España por el fallecimiento de su padre.

Va por Juanki. Esta victoria es tuya”, escribió el tenista murciano después de más de dos horas de partido y dos sets, con 'tie break' incluido (6-3/7-6). Con esta victoria se convierte en el quinto finalista más joven de un Masters 1.000 en la historia de la ATP.

Además, se mostró muy agradecido hacia su entrenador en rueda de prensa. “Todo lo que he logrado es gracias y para él. Él siempre está conmigo aunque no esté aquí”, señaló Alcaraz, que puede ser el primer y único español en levantar el título del Masters 1.000 de Miami. Ni Sergi Bruguera, ni Carlos Moyá, ni David Ferrer e, incluso, ni Rafa Nadal, que arribó a cinco finales de este torneo, pudieron hacerlo.

Juan Carlos Ferrero comenzó a entrenar a Alcaraz en 2018 y, desde entonces, tras cuatro años, la relación entre ambos se ha fortalecido. “No tengo palabras de agradecimiento porque la verdad es que está siendo duro. Por todo lo que ha pasado y por tener que dejarlo allí sólo”, expresó el extenista, que afirma que el éxito de una relación duradera es la “amistad y la persona, mucho antes que lo profesional”, tal y como mencionó a #Vamos.

“Carlos me está demostrando eso y mucho más esta semana. Creo que está haciendo un esfuerzo extra por todo lo que ha pasado”, mencionó Ferrero. A pesar de que no pueda acompañar a su pupilo, Alcaraz se encuentra con el resto de su equipo, a falta de cinco horas para que comience la final en Miami.

El murciano continúa sorprendiendo al mundo del tenis, y no por los resultados, que también. Ayer, cuando Hubert Hurkacz dominaba el primer set con 5-6, Alcaraz volvió a realizar un gesto de deportividad que concluyó con un aplauso por parte del público e, incluso, de su rival.

Alcaraz tiró una dejada a la que llegó Hurkacz, pero el juez de silla señaló doble bote, por lo que el punto era para el español, que ante el error arbitral decidió que se repitiera el punto. “Siempre me ha dicho que me enfoque en las tres ‘C’: Cabeza, corazón y cojones”, sentenció el tenista murciano en rueda de prensa, en relación a las palabras motivadoras de su abuelo.