Mientras muchos estábamos jugando a la consola con los colegas, a los 15 años Cori Gauff ha ganado el que es su primer título WTA. La norteamericana, que está llamada a marcar un antes y un después en el tenis, ha derrotado a Jelena Ostapenko en la final de Linz. La letona, recordemos, ganó Roland Garros en 2017.

La joven 'Coco' ya deslumbró al mundo en Wimbledon, donde tan solo la posteriormente campeona Simona Halep pudo con ella, y también en el US Open, lugar en el que protagonizó uno de los momentos más tiernos de la historia del tenis junto a Naomi Osaka.

Y es que el talento a veces es innato, y no se trata de sumar y sumar años para ser mejor en el trabajo. Gauff es, precisamente, uno de esos casos en el que lo que tiene lo lleva dentro, y el entrenamiento sirve para aumentar unas capacidades y unas cualidades que están en ella.

Otros casos de precocidad en el deporte

No es ni mucho menos el único caso, de hecho en el tenis tenemos otro ejemplo de precocidad. Michael Chang, en 1989, se convirtió en el campeón más joven de un Grand Slam al ganar Roland Roland Garros con tan solo 17 años y 3 meses. Fue el mayor galardón de su carrera deportiva.

En el caso de Rafa Nadal, se convirtió con 15 años y 330 días en el jugador más joven en ganar un partido oficial ATP. En 2005 conquistaría su primer Roland Garros a la edad de 19 años y 2 días. El balear ha seguido ganando, y con 33 años es el número 1 del tenis mundial.

Rafa Nadal, en Roland Garros 2005 | Getty Images

Pasando al fútbol, tenemos casos como el de Lionel Messi y, sobre todo, el de Ronaldo. El brasileño, en 1997, se convirtió en el jugador más joven en ganar el Balón de Oro gracias a su temporadón en el Barcelona. Ni el 10 argentino le superó en precocidad.

Kobe Bryant, en la NBA, es el único que se saltó la etapa universitaria y llegar a Los Angeles Lakers con 18 años. Desde entonces, se convirtió en uno de los mejores jugadores del mundo de baloncesto y los angelinos no dejaron de sumar anillos. Pau Gasol coincidió con él en la época ganadora de la franquicia.

Pasando al mundo del automovilismo, Fernando Alonso fue hasta la llegada de Lewis Hamilton el más joven en ganar un Mundial. Sin embargo, Sebastian Vettel superó a ambos tras ganar el campeonato en 2010. Fue con Red Bull, a la edad de 23 años y 4 meses. En cuanto a carreras, el honor en precocidad lo tiene Max Verstappen, que ganó el GP de España 2016 con 18 años y 7 meses.

Max Verstappen, tras ganar el GP de España 2016 | Getty Images

Por su parte, Marc Márquez es el piloto más joven en el motociclismo en lograr la mágica cifra de ocho Mundiales. El de Cervera conquistó su sexto título de MotoGP esta temporada, tras la carrera de Tailandia. Tiene 26 años.

Tiger Woods también es uno de esos genios que despuntó pronto en el golf. El mítio jugador estadounidense se hizo con su primer 'major' a la edad de 22 años, y tenía por aquel entonces siete más que los que tenían Nadia Comanecci y Katie Ledecky cuando sumaron sus primeros oros.

La primera, gimnasta, es el ejemplo claro de precocidad. Tres preseas doradas logró en Montreal 1976, y una conquistó la nadadora en los JJOO de Londres 2012.

Katie Ledecky | Getty Images