Un barco turístico arrolló a un atleta olímpico español. José María de Marco, participante en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y de Atlanta 1996, se encontraba entrenando con su 'skiff' cuando la embarcación le arrolló.

Su 'skiff' quedó partido en dos y él pudo salvarse de milagro. El servicio de emergencias de Sevilla relata cómo sucedieron los hechos.

 

"Las trayectorias de ambas embarcaciones coincidieron y la del deportista fue golpeada por la embarcación de mayor tamaño, lesionando al remero y rompiendo en dos su embarcación. Gracias a la destreza del experimentado deportista logró refugiarse en los bajos del catamarán sujetándose y evitando ser golpeado por las hélices del mismo, hasta que en un momento dado pudo bucear y salir de hueco del casco del catamarán", detalla.

En declaraciones a EFE, De Marcos cuenta que el catamarán "iba rapidísimo y no se paró". "Si le pasa a un niño, lo mata", afirma el remero.