Aaron Jones fue el protagonista de la noche del lunes en la NFL. El jugador de los Green Bay Packers había perdido a su padre el pasado mes de abril, y decidió homenajearlo llevándolo con él en el primer partido que disputaba en el estadio del equipo, el Lambeau Field, desde que falleciera.

Sus cuatro touchdowns fueron imprescindibles para la victoria del equipo de Wisconsin frente a los Detroit Lions por 35-17 y, presumiblemente, celebrando uno de ellos, perdió el colgante con el medallón que guardaba parte de las cenizas de su ascendente, Alvin Jones Sr, quien falleció por complicaciones a causa del COVID-19.

Un final triste a una noche mágica, pero que no pareció afectar al 'running back', todo lo contrario. "Si hay un sitio en el que perderlo (el colgante), ahí es donde mi padre querría que lo perdiera", comentó al término del encuentro refiriéndose a la zona de anotación. "Por eso sé que ahora estará sonriendo", añadió.

Sin embargo, ese medallón en forma de balón de fútbol americano fue encontrado de madrugada por uno de los preparadores físicos del equipo después de que se hubiera hecho una búsqueda exhaustiva tras el choque.

 

La importancia de ese medallón reside en la relación que tenían ambos con el deporte de sus amores. Alvin solía ir al estadio cada partido de su hijo y él no dejaba de buscarle en la grada. Esta vez, 15 miembros de la familia entre los que se encontraban la madre y el hermano del jugador quisieron estar apoyándole.

"Estoy acostumbrado a girarme y ver a mi padre en su asiento sonriendo para saber que todo estaba bien", recuerda. "Por eso, cuando les veía (a sus familiares) me sentía bien", zanja.