Fin de semana negro en el submarinismo español. Durante una inmersión recreativa en la zona exterior del Muelle Reina Sofía, en Las Palmas, una mujer quedó atrapada a 41 metros de profundidad en el interior de un barco hundido.

Concretamente, en la zona conocida como 'los narcóticos', se encuentra el buque donde la submarinista quedó inmóvil entre los escombros del mismo.

Salvamento Marítimo solicitó el sábado la intervención del Grupo de Especialistas de actividades subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, pero no fue hasta el día siguiente cuando la Benemérita logró sacar el cuerpo sin vida de la mujer.

 

El cadáver de la submarinista se encontraba entre "gran cantidad de limo, estructuras metálicas cortantes, cinchas y cabos", según ha relatado la Guardia Civil en un comunicado, lo que dificultó las maniobras de rescate por parte del GEAS.

La Policía Judicial de la Comandancia de Las Palmas ha iniciado una investigación para esclarecer un caso en el que se barajan posibles negligencias del instructor y del equipo utilizado para la inmersión.