Terrible tragedia familiar la que ha tenido lugar en Estados Unidos. El conocido golfista profesional Sean Fredrickson, de 48 años, se embarcó en un vuelo turístico junto a su hijo, Hayden Fredrickson, y sus hijastros Sofía y Quinn Olsen.

La familia del golfista viajaba en un hidroplano destinado a paseos a visitantes cuando chocó contra otro avión en el que volaban dos tripulantes. Tras la colisión, llegaron a sumergirse a unos 40 metros de profundidad en el lago Coeur d’Alene.

En total, se estima que el accidente ha conllevado ocho víctimas mortales, aunque la Guardia Costera de Estados Unidos sigue localizando los cuerpos.

"Todos estaban tan emocionados de viajar en ese avión… Creo que, al final del día, murieron haciendo lo que amaban, que era estar juntos", expresó, dolorida, su exmujer en 'KPTV'.

Sean Fredrickson era golfista profesional, además del presidente de la Sección del Noroeste del Pacífico de la Asociación de Golfistas Profesionales de América. "Fue un padre, esposo, profesional de PGA. Nunca hay palabras para expresar tal pérdida", señaló la organización en un comunicado.

Su agente, Bryan Fisher, se enteró del accidente mientras conducía hacia su casa: "Aguanté como pude durante una hora hasta llegar a mi casa. Es muy difícil". Para honrar su memoria, su representante ha propuesto organizar un torneo con su nombre.