El pasado sábado 25 de septiembre, la policía del sur de California disparó y mató a Ronnie Andrew García, de 43 años, en Huntington Beach, donde se disputaba el US Open de Surf, al ser informada de que el hombre poseía un arma.

La llamada se produjo sobre las 15:15 hora local, avisando de la presencia de "un hombre sospechoso con una pistola" en las inmediaciones del campeonato de seis días de duración.

Los agentes disiparon a García en la arena y tras "varias indicaciones a las que el hombre armado no atendió" se produjeron los disparos, según apunta el informe del Departamento de Policía de la localidad costera.

En las imágenes grabadas por los aficionados, de gran impacto y que pueden herir la sensibilidad de quien las vea, se aprecia como los agentes rodean a Ronnie, quien se resiste a hacer caso a los oficiales, hasta que recibe varios disparos.

 

Una vez en el suelo, malherido y agonizando, García intentó levantar su pistola para replicar, lo que supuso su sentencia. La policía volvió a vaciar el cargador sobre su cuerpo.

El impacto entre los asistentes fue evidente, aunque muchos dudaron de que se trataba esos secos sonidos causados por los disparos. "Obviamente, escuchamos los disparos y todo el mundo se lanzó al suelo", comentó Brittany Turner. "Algunos empezaron a correr. Todos mirábamos a nuestro alrededor preguntándonos qué estaba pasando, si eran fuegos artificiales o disparos", añadió.

A pesar de ser trasladado a un hospital cercano para intentar salvarle la vida, Ronnie falleció pocos minutos después, y aunque se intuye que está justificada la acción de la fuerzas de seguridad al recoger la pistola de la escena, se llevará a cabo una investigación por protocolo que aclare los hechos, según ha confirmado el Sheriff del condado de Orange.