Tres meses después de haber estado a punto de morir tras recibir un disparo, David 'Big Papi' Ortiz reapareció en el estadio de los Red Sox.

"Lo primero, quiero agradecer a Dios por darme una segunda oportunidad de estar aquí con todos vosotros", dijo Ortiz a un público entregado.

 

El jugador, con su mítico 34, agradeció a los Red Sox por preocuparse por su salud después de ese intento de asesinato, a sus excompañeros, a los Yankees -rivales de los Red Sox en ese partido- y mandó su apoyo al que fuera su equipo.

Fue el gran momento de un partido que, sin embargo, no acabó como deseaban los locales, que cayeron por 5-0 contra los New York Yankees.