A los 12 años, Christine Ongare se quedó embarazada. Natural de Kenia, se crió en un país en el que el 40% de las chicas tienen un hijo antes de los 18 años. Tras el abandono de su padre, tuvo que tomar la difícil decisión de dejar a su hijo con su madre en una aldea de Nairobi y lanzarse a por su 'salvación'.

La única salida que vislumbró Christine Ongare fue el deporte. En primera instancia, se interesó en el fútbol y trato de destacar en el deporte rey, pero sería finalmente en el boxeo donde encontró su fuerte.

Lo que en ese momento era impensable para Christine es que años después representaría a su país en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La keniata derrotó a la ugandesa Catherine Nanziri en el peso mosca femenino en la Clasificación Olímpica de Boxeo de África en Dakar.

 

"Llegar hasta aqui ha sido una dura batalla", dijo la púgil tras el combate, confiada de que su ejemplo le sirva a otras muchas niñas que, como ella dice, están "desesperadas" ante las situaciones cotidianas con las que tienen que lidiar.