Marc Márquez está siendo el gran protagonista del viernes en el GP de Australia. Primero, protagonizó un tenso momento con su compañero, Jorge Lorenzo, con quien se tocó cuando iba lanzado en una vuelta.

Después, dejó un momento épico, de otro planeta, de alguien que ha ganado un nuevo Mundial y que se siente capaz de todo. Su moto estaba a punto de caer al suelo cuando consiguió hacer una de sus épicas salvadas.

 

Esta vez, fue a 70º de inclinación, superando los 68º a los que estaba su moto en Brno en 2014. La imagen es tremenda, con Márquez levantando su moto "de milagro", como él mismo reconocía ante los medios.

Pese a acabar fuera de los límites de la pista, Márquez celebró no haber caído al suelo con la grada. Una imagen que demuestra que Marc Márquez no tiene límites.

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