Es el adiós de una leyenda del motociclismo. Valentino Rossi se retira del campeonato de MotoGP tras 25 años de pasión, locura, velocidad y éxitos encima de una moto.

Comenzó su entusiasmo viendo a su padre Graziano ganar el GP de Holanda de 1979 y ya a los once años quiso ponerse encima del carenado de una 'mini moto' de competición.

Desde entonces, Valentino llamó la atención por sus habilidades pero sobre todo por su aspecto físico delgado y su extravagante forma de ser. Ropa, peinados, desenfreno y victorias.

Llegó al Mundial de Motocislimo con 17 años después de ganar varios campeonatos de Italia y Europa. Tan sólo necesitaba un año de adaptación y al siguiente ya se hacía campeón, tanto de 125 como de 250cc.

Aterrizó en la categoría reina demostrando ser un piloto sin escrúpulos, arrogante y muy fiable. Honda le ofreció una moto de 500cc a pesar de las muchas dudas que seguía habiendo por su complexión física y su corta edad, pero 'Il Dottore' no tardó en cambiar la opinión de quienes dudaban de él con sus actuaciones y declaraciones.

Rossi en Honda

Subcampeón en el debut y campeón los tres siguientes años con la marca japonesa, con un cambio de motos de por medio, pasando a los 990cc, y de nombre en la categoría, pasando a llamarse como la conocemos: MotoGP.

Tras varios años de comodidad y poca rivalidad, Rossi decidió volver a callar bocas cambiándose de equipo. Yamaha sería su nuevo destino, donde a priori tendría una peor moto. Sin embargo y contra todo pronóstico, el número 46 volvió a ser el más veloz.

Con las victorias en 2004 y 2005 se plantaba con siete campeonatos del mundo en diez años, unas cifras que le colocaban a la estela de los más grandes.

Las dos siguientes temporadas fueron dominadas por Nicky Hayden y Casey Stoner, pero Rossi seguía ahí. En 2008 y 2009 nadie pudo con él y cerró su primer ciclo con la marca del diapasón al año siguiente, con un balance de cuatro títulos, un subcampeonato y dos terceros puestos en el mundial.

Se marchaba después de un 2010 muy tenso en el box de Yamaha con su compañero Jorge Lorenzo, quien ganó esa temporada. Otra nueva aventura, esta vez con Ducati.

Rossi y Lorenzo

La marca italiana parecía ser el 'match' perfecto para Valentino, pero sucedió todo lo contrario: ninguna victoria y solo tres podios en una relación que solo duró dos años.

Sin que afectara que Lorenzo siguiera en Yamaha, Rossi decidió volver al equipo con el que más títulos había conseguido. No obstante, el piloto italiano no pudo repetir los éxitos de la primera etapa, dejando su palmarés en nueve títulos mundiales, siete en la máxima disciplina.

Esos números le sitúan como el piloto con más títulos, más victorias (115) y más podios (234) en MotoGP, a parte de tener récords como el de mayor número de puntos conseguidos en una única temporada (355).

Rivalidades

De esas 25 temporadas también nos quedamos con las míticas rivalidades que ha tenido durante los años, pasando por unos primeros años en los que cogió experiencia contra rivales como Loris Capirossi y Max Biaggi o la batalla hasta el final con Sete Gibernau en 2005 con el toque que tuvieron en la última vuelta del GP de España.

Poco después se encontraría con Stoner. Una rivalidad intensa con comentarios picantes cruzados que nos dejó un adelantamiento imposible de olvidar en el sacacorchos de Laguna Seca.

 

Mencionada anteriormente, la lucha interna entre Lorenzo y Rossi, fue de las más calientes. Los compañeros de equipo que más chocaban. Se encontraban en la pista con victorias divididas y peleadas cuerpo a cuerpo, y al término de ellas las declaraciones y acusaciones del uno al otro eran constantes.

Del desquicio de Rossi con el español, quien acabó ganándole la partida, al de otro. Su 'coco', Marc Márquez.

Dos genios sobre las dos ruedas que se traduce en un duelo de época. Marc llegaba rompiendo las barreras que el propio Valentino había roto en un pasado, con un potencial increíble y forzándole a dar su mejor nivel en su etapa de veteranía.

Para el italiano, Márquez era un prodigio al que halagar. Durante los primeros años solo tuvo palabras de admiración, mientras que para el 93 Rossi había sido un ídolo. Ahora bien, las carreras fueron tensando la relación, hasta que se rompió por completo.

Sepang fue clave para que hasta el día de hoy haya cambiado radicalmente el trato. La patada más famosa del motociclismo causó un cisma que parecía interminable, pero que se fue calmando con el tiempo.

Futuro

Desde hace varios años se le critica su caída en picado, sin ser para nada un piloto a tener en cuenta para las máximas aspiraciones. De hecho, Yamaha decidió bajarle de la moto oficial a la satélite hace varios años, donde se encuentra ahora antes de poner punto final a su trayectoria.

Los rumores de su retirada eran cada vez más fuertes, aunque también se especulaba que pudiera acabar recalando en su equipo VR46, ahora en Moto2 pero que correrá el año que viene en MotoGP con Ducati, resistiéndose a colgar los guantes.

Valentino Rossi es capaz de sorprender en cualquiera de sus decisiones, igual que en su día estuvo interesado en probar suerte en el automovilismo, cambiando la moto por un F1, algo que nadie esperaba.

Término a una carrera emblemática de uno de los deportistas más icónicos y laureados de la historia.