Carlos Sainz estaba en una gran posición para lograr su segunda victoria en Fórmula 1. El piloto madrileño de Ferrari arrancaba primero en el GP de EEUU, en una carrera que fue una completa locura y que podía haber caído para cualquier lado. Sin embargo, y por culpa de George Russell, todo terminó en una curva.

En la primera. Nada más arrancar el Gran Premio. Con Sainz teniendo ya de por sí problemas en una salida en la que Max Verstappen arrancó cual misil, tras él llegaron los Mercedes y un Russell que no hizo nada por frenar.

Que embistió al madrileño, a quien, por radio, acusó de haberse cruzado en su trazada. Posteriormente recibió una sanción de 5 segundos.

Pero la radio que encogió el corazón fue la de Sainz. Con el coche ya en el garaje, el madrileño no pudo ocultar sus emociones tras un nuevo K.O. Tras, después de lo sucedido en Japón, ver cómo su carrera terminaba sin poder hacer absolutamente nada en pista.

"Este año... qué está pasando...", dijo a su equipo por la radio.

No pudo completar Ferrari una nueva pole con una victoria, algo que ya es habitual en un curso en el que los de Maranello no dan con la tecla los domingos. Bien por ellos o bien por un tercero, como ha sido este caso, otra vez Sainz termina una prueba sin poder pasar por la bandera a cuadros.