Japón es territorio Honda. Desde el regreso de la marca a la Fórmula 1, los nipones tienen marcados en rojo los días en los que se disputa la prueba de Suzuka. Este 2019, con Hagibis vigilante, no ha sido diferente, y Máx Verstappen se ha empapado del equipo de su unidad de potencia.

El holandés ha realizado un viaje al pasado. Más concretamente a los años 60, década en la que Honda puso en el asfalto el RA272, su primer coche gnaador. Fue Richie Ginther el que, en el GP de México de 1965, logró la primera victoria para los japoneses en la Fórmula 1.

"Ha sido una experiencia increíble, aunque no entraba bien en el coche. Las emociones que transmite el motor y el coche en sí son increíbles. Si miras 50 años atrás uno se da cuenta de que la evolución que ha habido es una locura. Ha sido todo muy diferente", afirma Max.

Además de él, otro piloto legendario de la marca le acompañó en la experiencia. Se trata de Takuma Sato, campeón de las 500 Millas de Indianápolis.

Junto con el Honda RA272 también han podido probar el Red Bull de 2011, con el que Sebastian Vettel se proclamó campeón del mundo de Fórmula 1.

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