A diferencia de lo ocurrido durante la pasada temporada en Fórmula 1, Lewis Hamilton y Mercedes han zanjado el culebrón de la renovación del británico antes de llegar al ecuador de la campaña.

La creciente rivalidad con Max Verstappen y Red Bull, amén de la sombra de George Russell que planea sobre las flechas de plata, han hecho que la escudería de Brackley haya acelerado las negociaciones para que el heptacampeón del mundo se centre al completo en remontar en el Mundial al neerlandés.

"Es un campeonato muy reñido, necesita toda la concentración. Y es por eso que el anuncio llegó tan rápido", ha explicado Toto Wolff, jefe de Mercedes, días después de que se anunciase la renovación de Hamilton hasta 2023.

El austriaco ve la rivalidad con Verstappen como un aliciente para el '44': "Lewis entiende bastante bien sus sentimientos acerca de las carreras y esa pasión arde fuertemente. En cierto modo, también la dificultad del campeonato ha generado aún más diversión y ganas de luchar. El año que viene será muy emocionante".

"Hablamos de la jubilación y ciertamente es importante tener siempre ese coqueteo, pero igualmente tener el control de tu propio destino. Creo que tiene tanta pasión por el deporte que me lo imagino aquí por un tiempo", ha añadido.

De esta manera, Hamilton competirá, al menos, dos temporadas en la nueva era de la Fórmula 1: "Estaba claro que era importante comprometerse por los próximos dos años, los dos primeros del nuevo reglamento. Es bueno para los dos. Conoce al equipo, sabemos que su experiencia, su velocidad, su motivación, son absolutamente acertadas".

A su vez, Wolff ha señalado que el dinero no ha sido un problema a la hora de alcanzar un acuerdo: "Debido a nuestras conversaciones durante el invierno, sabíamos lo que era importante para Lewis y él sabe cuáles son nuestros límites. No hubo una decisión difícil en torno al dinero o las condiciones. Se trataba más de las actividades que queremos implementar, continuar nuestro trabajo de base y darle forma de la manera correcta".