Carlos Sainz aseguró haber sido cauteloso en su primer carrera a los mandos del Ferrari. Sin embargo, protagonizó el mejor adelantamiento del GP de Baréin.

Detrás de Fernando Alonso y de Sebastian Vettel, dos campeones del mundo de Fórmula 1, el español aprovechó la lucha entre ambos para convertirse en el más listo de la clase.

Se coló por el interior, mientras que el Alpine y el Aston Martin se iban por la parte de fuerza, y acabó ganando las dos posiciones.

Sainz terminó octavo en su primera carrera con el mítico coche rojo. No quiso arriesgar. Su objetivo fue "terminar" la carrera y así lo hizo.

Aunque horas después lanzó un mensaje de advertencia a sus rivales: atacará en las próximas pruebas. "Entonces no perderé posiciones sino que las ganaré", ha afirmado este lunes.

Dentro de tres semanas, en Ímola, el español tendrá su segunda oportunidad al volante del SF21. Una carrera en la que seguro arriesgará mucho más que en Baréin.

De momento, y a pesar de ser conservador, fue el protagonista de la mejor acción del domingo. Nada más y nada menos que un doble adelantamiento a dos campeones del mundo.