La relación entre Fernando Alonso y Alpine es cada vez más tensa y tras el enésimo fallo de fiabilidad en el A522 del asturiano, el piloto no se calló nada y señaló directamente al equipo.

El bicampeón del mundo de Fórmula 1, tras salir noveno, marchaba séptimo en clasificación siendo el mejor del resto, pero la pérdida de un cilindro derivó en un déficit de potencia en rectas que le lastró sobremanera.

Al final, como no podía ser de otra manera, el coche dijo basta y Alonso lo tuvo que aparcar en una escapatoria dando paso a una imagen que ya es historia: Fernando, visiblemente decepcionado, comenzó a dar puñetazos al aire.

Sabiendo el riesgo que corría, ¿por qué Alpine no paró al ovetense antes que forzarle a seguir con el riesgo que ello implicaba?

Tras la carrera, Fernando Alonso lo explicó así: "Iba 30 segundos por delante de Ocon y de los McLaren. Iba cómodo. Aquí y en Austin estaba haciendo las mejores carreras del año. Perdí un cilindro, y durante 20 vueltas estuve ahí haciendo medio el ridículo. Al final se rompió, y era lo mejor".

"Quería parar hacía tiempo... pero el equipo quería ver si había un 'safety car' o algo. Otra vez al coche 14, como siempre. Todo bien hasta que el motor se paró nuevamente", añadió.