Han tardado dos años. Días, semanas y meses de estudio minucioso e integral para revolucionar y hacer más interesante la Fórmula 1. Para igualar unas fuerzas que hasta ahora están demasiado descompensadas. Y hoy era el día. En el circuito de las Américas en Austin, hace breves instantes, el alto mando ejecutivo de la F1 ha enseñado al mundo la nueva regulación para 2021.

 

Unos requisitos que, como han prometido Chase Carey y Jean Todt, buscan "nuevos coches, nuevas reglas y nuevos costes", así como brindar sostenibilidad deportiva.

Modificaciones que sin duda pueden beneficiar a Fernando Alonso, que no se cansa de dejar la puerta abierta a su regreso para 2021 y que, fuera cual fuera su coche, si esto se cumple, mantendría sus opciones intactas de ser campeón del mundo a pesar de que llegaría con 40 años.

Pero, ¿cuáles son finalmente los cambios para el reglamento de 2021?

Aquí desmenuzamos la información:

Objetivos

  • Más competitividad.
  • Más igualdad entre monoplazas.
  • Crear coches con 'gancho' para el aficionado.

Cambios técnicos

  • Simplificación del coche.
  • Morro.
  • Ala delantera.
  • Ala trasera y pletinas.
  • Aumento del peso mínimo de 743kg a 768kg.
  • Llantas más grandes.
  • Masa de los neumáticos 18".
  • Unificación de sistema de combustible.

Seguridad

  • Aumento de elementos de contención externos.
  • Fijación de elementos traseros con tirantes.
  • Evitar la separación del morro del chasis.
  • Morro más largo para mejor absorción de impactos.
  • Más protección lateral.
  • Mejor fijación del reposacabezas.

Datos que invitan al optimismo y que se unen a un nuevo 'tope salarial' de 175 millones de dólares por temporada para cada escudería.

Veremos hasta qué punto esto es una revolución o, simplemente, una ilusión para fidelizar más adeptos, y tácitamente, animar a Fernando.